martes, 8 de abril de 2014
Ideas distantes: hace mucho que no recordaba
De pronto salté a 2010, luego a 2009 y luego a 2008 y así me fui. Y luego ya estaba recordando muchos de los posts que escribí en 2004, cuando apenas tenía 19 años. Me volví a pasar a los comentarios... y después me di un gran salto. Ya estaba leyendo los blogs que solía leer en ese tiempo. Triste fue darme cuenta que ellos, como yo, dejaron de escribir en algún momento. Aunque muy grato encontrarme con un par que si bien ya no son tan frecuentes siguen activos. Comenté, para ver si el contacto puede retomarse, aunque tenga que ser por otro medio.
El fin de semana pasado, Andrés me hizo en Spotify un playlist de Blonde Redhead, para que los escuchara y su música ambientó muy bien mi recorrido cronológico.
¿Qué nos pasó?
Ya vamos a dejar de culpar a Twitter, porque no mató los blogs. Nosotros los dejamos morir y no necesariamente porque las ideas condensadas ya nos gustaban más y nos ahorraban tiempo, sino porque fuimos perdiendo la atención y la gente dejaba de leernos y de comentarnos. Y a nadie nos gusta perder el spotlight. Y entonces emigramos. Tratamos que coexistieran y por un tiempo funcionó, pero al final no lo logramos.
Qué bonita era la cotidianidad de esto, qué bonito era lo desmenuzado, lo extremadamente detallado y la bonita conversación que se hacía. Tanto que aprendí acá, tanto que encontré y descubrí. Tanto, tan bonito pero tan lejano que ahora parece que fue otra vida. ¿Soy el único que lo piensa así?
De pronto caí en cuenta que mis últimas tres relaciones (amorosas) "serias" fueron con gente que conocí en blogs. La interacción siempre fue lenta, muy trabajada, paciente pero a la vez muy fuerte. De la misma forma que esas relaciones que de aquí se desprendieron.
En Twitter todo es más rápido, efímero y volátil. Hasta un poco fútil en algunos casos. Justamente como muchas de las que ahí surgieron.
Y no generalizo, pues de las dos redes conocí a gente valiosísima que sigo conservando a mi lado y que quiero muchísimo. ¿Fin?
Pasando a otro punto y a modo de conclusión: nunca he considerado que tengo una buena redacción, nunca. Pero no entiendo cómo antes lográbamos enlazar todas las ideas que queríamos decir. No como éstas que ahora parecen distantes. Más una serie de tweets que otra cosa. La costumbre tal vez. Y de pronto, mi post se convirtió en un metapost que habla de posts y blogs.
jueves, 28 de octubre de 2010
Los gatos de octubre.
En realidad, octubre es mi mes favorito del año, por muchas razones; por el clima, por ejemplo. Y fue, precisamente en octubre de 1997 y algo cuando "Rita" llegó a nuestras vidas. Una linda gatita tricolor que alegraba nuestros días. La consentida, la "reina" del hogar. La única a la que en la casa se le dejaba arañar los muebles, subir las patas al sofá y volver a la casa a altas horas de la noche.
Rita era muy cariñosa y hogareña. En varias ocasiones fue mi compañera de estudio, fui su almohada y fuimos cómplices.
Un año después, en octubre también, nacieron sus primeros gatitos, en el mueble de las toallas y las sábanas limpias (nunca la castigamos por eso): "Salem", un gatito completamente negro con ojos amarillos radiantes; y "Grisly", su contraparte por completo. Un gato completamente blanco con una mancha gris en la cola y ojos azules.
En la casa, el racismo se hizo presente. Grisly pasó a ser el consentido. Ése al que le dejábamos que nos ronroneara en las piernas y al que, para ése tiempo único porque mi mamá y hermano sufrían de asma, dejábamos entrara a la casa. Grisly se volvió un holgazán y consentido de primera que a las 7 de la mañana golpeaba la puerta para que le diéramos de comer mientras que Salem se salía por su cuenta a buscar su alimento. Y Rita, ella sólo esperaba. Siempre fue más prudente.
Amé a esos gatos como a ninguna mascota antes porque me querían mucho a pesar de que dicen que los gatos sólo nos utilizan, a pesar de que Salem era discriminado.
Pasó el tiempo y el asma de mi hermano empeoraba y, efectivamente, los gatos, su pelo, eran la causa.
Mi mamá tajantemente nos dijo que debían de irse. Buscamos las personas adecuadas y los regalamos, pero el primer intento falló, volviero los tres juntos.
Finalmente encontramos los dueños adecuados y que vivían lo suficientemente lejos.
En una caja de huevos con agujeros para que respiraran los metimos una tarde de octubre y nos despedimos de ellos. Lloré con ellos ese día. Salem con su mirada decía perdonarme por no quererlo tanto y verlo como el "gatito feo"; Grisly decía que me iba a extrañar mucho y que nunca me iba a olvidar y Rita, ella sólo me agradecía esos dos años que estuvo con nosotros.
Nunca los volví a ver. Y siempre me he negado a pensar lo que fue de ellos. Para mí, en este octubre, once años después ellos siguen jugando como siempre y durmiendo unos encima de otros como solían hacer.
miércoles, 9 de junio de 2010
Cosas del peso que pesan.
Era, pues, uno de esos niños que sufría de obesidad. Y no es que lo fuera tanto, sólo que solía juntarme con gente más delgada. Entonces, indudablemente, en un grupo alguien será el gordo, y ése era yo. Me alegraba cuando al grupito llegaba alguien de más peso porque automáticamente el apelativo cambiaba de dueño y yo vivía feliz.
Cuando estuve en sexto de primaria fui elegido para ser el abanderado de la escolta escolar y todo era hermoso. Pero llegó la maestra de educación física y me dijo que estaba yo muy GORDO y que tenía que ponerme a dieta. Y así, a la tierna edad de 11 años empecé con mi primera dieta que consistía en desayunos a base de un pan tostado y un jugo, pechuga o pescado como comida y atún para la cena. ¡A los 11 años! Y nada de golosinas ni tentempiés ni nada.
Sí bajé mucho de peso y era yo el mejor abanderado de toda la comarca. Pero como la vida es tan cruel y yo soy de esos que respiran y engordan, engordé de nuevo cuando mi reinado como abanderado de la escolta terminó y por tanto, la dieta.
En la secundaria me mantuve delgado el primer año porque me operaron de apendicitis y tenía una dieta muy rigurosa de cuidados postoperatorios pero después, de nuevo era el gordo de los grupos, la burla de las masas, la oveja negra, el autosegregado, etc.
En la prepa, ni se diga. Hubo un momento en que sobrepasé los 100 kilos de peso y llegué a ser talla 36 en pantalones. Era yo una bola de grasa, literalmente. Veo fotos y me da asco de recordar los momentos en que la gente y mi propia familia me decía miles y miles de motes despectivos. Y como buen gordo, sufría de lo que me decian, pero me refugiaba por las tardes -y a escondidas- en la comida.
En la universidad decidí por cuenta propia, por primera vez en mi vida, bajar de peso. E hice lo que nunca en mi vida he hecho porque me da flojera: ejercicio. Sí funciona, y mucho pero requiere de demasiada disciplina. Más cuando se tiene un metabolismo tan culero. Todo esto porque quería gustarle a alguien. ¡Qué estúpido era! Lo logré pero la relación fue tan tormentosa que incluso él, de vez en cuando me decía GORDO y lo mucho-muy delgados que eran sus ex'es.
Esto me creó un trauma tan grande que a veces me sentía culpable de lo que comía y lo vomitaba. Si yo hubiera sido un poco más masoquista seguro hubiera llegado a la bulimia pero eso de vomitar es muy difícil y mejor se lo dejé a los profesionales. Me empastillé, dejé de comer como desesperado y hacía todas las dietas que me recomendaran.
Llegó un momento en que dije que el peso dejaría de importarme, que lo que importa es lo que uno tiene en el interior, goeeee. Y todas esas mamadas y que cuando tienes un buen corazón lo demás es lo de menos y todas esas cosas que dicen los que se creen bien zen. O que decimos los resignados.
Subí de peso, pero la diferencia es que dejó de importarme. Lo malo es que solamente fue por un tiempecillo; después otra vez el trauma y el gusanito de bajar de peso seguían ahí. Y sin esperarlo, cuando me salí de casa para vivir solo empecé a adelgazar sin yo así quererlo, por el cambio de los hábitos alimenticios. Entonces el NO ENGORDAR, de nuevo, se volvió a apoderar de mi mente y aquí sigue.
Ahora, estoy en el mínimo histórico de peso y talla de pantalón (31-32) pero aún así me sigo sintiendo un manatí. Estoy, incluso más delgado que en la prepa y la mayor parte de la universidad. Los cumplidos me funcionan a veces pero soy muy duro conmigo mismo y no me dejo seducir.
En mi cabeza la imagen nunca cambió y a pesar de que muchos me dicen que me ven más delgado, yo sigo viendo a ese preparatoriano de 100kilos en el espejo. Esto es, supongo, un desorden muy grave. Un trauma muy severo de autoestima y esas mamadas, pero mientras la palabra gordo siga existiendo, mientras a mí me la sigan anunciando de vez en cuando, o el eufemismo -más que diminutivo-: gordito, todo seguirá igual.
El día en que el peso deje de importarme de verdad, más que si estoy delgado o no, ese día seré feliz.
jueves, 21 de enero de 2010
Todos deberíamos salir del clóset. Y no de ése que están pensando.
Todos. TODOS, ¡No lo nieguen! tenemos placeres que nos producen culpa. Todos hemos negado e incluso criticado cierta película, cierto grupo o cantante, cierto género musical o cualquier otra cosa porque nos produce ñañaras aceptar que nos gusta por... vergüenza, "quedar bien" con alguien o alguienes(sic) o por no parecer -no sé- ¿inculto? ¿fresa? ¿borrego? ¿fuera de lugar? Yo qué sé. Saben a qué me refiero.
Hoy, damas y caballeros. Yo, los invito a salir del clóset. Es más bonito y vuelve lo tabú tan cotidiano que ya ni nos dará pena aceptar nuestros gustos por más raros que éstos sean. Es como salir del clósetgay: al principio te cuesta trabajo confesarlo y hasta te da vergûenza, como si fuera algo malo, y después se vuelve tan habitual que lo dices sin ningún tapujo.
Volviendo. Hace rato platicaba con un amigo, del cual no mencionaré su nombre por respeto a su clóset, que uno de mis placeres culposos más grande es cierta música popera. De él también pero no sé cuán grande sea.
Yo siempre me las doy de que "me gusta el rock alternativo y la world music y el jazz y el R&B, goeeeei. Y que el pop es de mariquitas y que lo alternativo es la onda goeeei". ¡Y sí! me gusta eso. Pero mi yo de clóset también disfruta la música pop. ¿Y qué? ¿Y qué?
Cuando yo estaba en la secundaria, incluso en la prepa, incluso en la uni, INCLUSO ahorita si de repente la escucho, me gusta/aba mucho la música popera. Yo era fanfanfanfanfan de grupos como OV7 y Kabah. Tenía/tengo muchos discos en ORIGINAL. Es más, dejen ir a buscarlos para que les diga cuáles tenía.
Ya, ya vine.
Tengo los últimos de cuando OV7 se llamaba Onda Vaselina aún: Entrega Total. Donde vienen las canciones de Un pie tras otro pie, Te quiero tanto, tanto, Mírame a los ojos y ésas. También Vuela más alto; los discos que le siguen: CD 00, OV7 en directo: Rush y Siete latidos; el último ya no lo compré porque pues yo ya era más alternativo, goeee. Pero lloraba para mis adentros y me abrazaba efusivamente con mi yo de clóset cuando escuchaba la canción de No me voy.
De Kabah tengo Esperanto, XNE y La vida que va.
Estos placeres eran tan culposos que una vez cuando fui a Chedraui a comprar un disco de Kabah y me encontré a una amiga. Sin que ella preguntara nada, cuando su mirada indubitablemente se posó sobre la portada del CD que yo sostenía en las manos, empecé a temblar y a sudar frío. Le dije que era el cumpleaños de una amiga y que como era fanfanfanfanfan de ese grupo le iba a regalar el disco. Como ella no se despegaba de mí, tuve que llevar a que envolvieran el disco para que me creyera. Obvio no había necesidad, pero yo lo hacía para que no fuera a pensar que ese disco era para mí. Porque pues, a mí no me gustaba Kabah, goee, pinche grupo plástico, goee.
Me sé el nombre de los integrantes, me sé casi TODAS las letras... e incluso me aprendí unas que otras coreografías. N'ombre, yo bailaba Shabadabada como el mismísimo Kalimba; Enloquéceme, ¡uff! Yo era el rey de la pista... en mi cuarto. A puerta cerrada, sí que sí.
Pensaba platicar más placeres culposos, pero creo que ése es uno de los más bochornosos. El que estaba más metido dentro del clóset. Además ya me di el quemón del
Ahora invito a todos los lectores a salir del clóset y que compartan sus experiencias, acá en los comentarios, o dejen link si hacen post al respecto de sus placeres culposos más resguardados.
Y con permiso, iré a nostalgiar al youtube.
viernes, 18 de diciembre de 2009
De mi incapacidad para manejar.
Y no es porque me falte alguna extremidad o esté tuerto, sino porque no puedo. Y tampoco es porque no sepa conducir, sino porque soy una desgracia al volante. Un peligro andante.
Ser una persona distraída no es nada bueno cuando uno toma el control de un coche. Una vez, casi choco un carro ajeno por ir platicando, mi cerebro no puede hacer más de una cosa a la vez. O manejo o platico, no puedo con las dos. ¡Entiéndanme! La plática era más interesante que el camino, no me culpen. La música: uffff. me distrae de una manera sobrenatural. Ni pensarlo.
Tener una coordinación pobre también es malo. Una vez (distinta a la vez pasada) casi atropello a alguien porque -esto sólo cuando apenas aprendía a manejar- al voltear a ver por el espejito de al lado (¿retrovisor?) sin querer movía las manos, por ende el volante en la dirección que volteara. El horror.
Soy desesperado en el tráfico, soy impaciente, soy ansioso, soy paranoico y soy obsesivo compulsivo. Pero todo esto al volante, de copiloto: soy el mejor. Paciente, nada desesperado aunque haya tráfico, dicharachero, alegre, etc., etc.
Ni siquiera es necesario mencionar que no sé cómo cambiarle el aceite, agua, anticongelante y todas esas cosas necesarias para un coche. No sé el porqué de muchas cosas. No sé como se llaman sus partes; hasta hace un tiempo le decía "la cajuela del motor" al cofre. Soy un fracaso. Lo sé.
Manejaré bien o trataré de hacerlo cuando sea necesario y mi vida dependa de ello, antes no. Disfruto mucho el transporte público y de no buscar estacionamiento y todo lo que conducir implique.
miércoles, 14 de octubre de 2009
2004
2004 también fue un año triste: una de las depresiones más fuertes, si no es que la más fuerte de toda mi vida, sucedió en ese momento a causas del amor. Me enamoré de Gerardo (primera vez que menciono su nombre en mi blog, aunque hace muchos años hice alusión de él), mi mejor amigo ever en ese tiempo, y por siempre, hasta ahora. Siempre lo he dicho. No es que menosprecie la amistad de mis amigos de ahora. Pero era algo muy diferente. Algo único. Mientras duró; le declaré mi amor pensando que sucedería como la primera vez que me enamoré de alguien, y seria correspondido; pero no fue así. Me bateó a varios kilómetros, explicándome que sólo podría ofrecerme una amistad. No más. Acepté eso, pero era muy difícil consentir que estuviera con alguien más y que yo sólo era el espectador. Pasaron muchas cosas y caí en un hoyo muy profundo del que me fue difícil salir. Pasé por la etapa en que me recetaron antidepresivos.
2004 fue el año en que encontré, en mi maestra de Geometría Analítica en ese entonces, y de Cálculo III, Álgebra Lineal, y las Álgebras Modernas más tarde, a una gran amiga. Recibir los consejos de alguien más grande me hacían muy bien.
En 2004 tenía un año en que había salido –así bien- del closet con todos mis amigos, algunos maestros y mis papás. Ya lo (medio) había hecho antes, pero no por completo. Fue una etapa de descubrimiento interior muy hermosa. Conocí cosas buenas y cosas malas que me hicieron ir formando mi carácter de mejor manera. Sí, tenía yo 19 años, era ya muy grande, pero poco experimentado en muchas cuestiones.
2004 fue el año en que me refugié por completo en los pocos amigos que tenía. Era yo –sigo siendo- un payaso, que divertía a todos con sus ocurrencias. Era también, el pilar de varios otros. Porque encontraban en mí a alguien en quien confiar, que siempre podía decirles palabras de aliento y aconsejarles lo que debían hacer de sus vidas. Aunque la mía se estuviera pudriendo y no pudiera salir del hoyo en el que me había metido. Tenía varios amigos, pero no muchos en quien apoyarme cuando me sentía de la patada, pues ese mismo año, mi hermana se regresó de Oaxaca, quedándome yo solo, en una casa, que ya no estaba cerca del centro. Me refugié en la música y en escribir en una libreta cada día la manera en que me sentía. Soltaba lágrimas de vez en cuando mientras lo hacía. Y casi no dormía.
En 2004 me volví editor de una gaceta interna de la Facultad, que sólo tuvo dos números porque no recibió apoyo de los compañeros. Me decidí entonces a crear algo diferente. Algo que en ese tiempo estaba de moda: un espacio de spaces live que era completamente dedicado a la escuela, pero de manera distinta a lo que había hecho con la gaceta; era una manera graciosa de ver las cosas que pasaban dentro de una Facultad de Ciencias; llena de profesores locos y mamones; y alumnos frikis, nerds, ñoños y demás raros; Escribía cosas que divertían mucho a los demás: chismes, curiosidades y hacía fotomontajes, porque, como yo era, aparte, el fotógrafo oficial de la escuela, tenía mucho material para usar. Era un espacio clandestino, pues había que tener invitación para visitarlo y los maestros nunca tuvieron. Todos me buscaban para que les enviara una y ver quién era el próximo viboreado. Me convertí, pues, en el chismoso oficial. Fue muy divertido.
En 2004 fui uno de los alumnos más destacados. Formaba parte del Consejo Técnico y era –aunque suene mamón- la mano derecha del Director. Los maestros me querían y me pedían muchas veces apoyo en la organización de eventos. Participé, siendo consejero, en la toma de decisiones la Facultad. Las buenas y las malas. Era yo popular. Toda una celebridad.
Lo era, hasta que la depresión que en casi todo ese año me acompañó, mermó mi carácter, mi disciplina y mi organización. Mis calificaciones bajaron, borré el espacio, me volví misántropo, voluble e irreconocible; regresé a mi casa porque no podía más estando solo, e hice un cambio de amigos. Literalmente mandé, casi todo, a la verga…
Sí, 2004 fue un buen año a pesar de todo. Fue hermoso, triste, raro, difícil, emocionante, extraordinario, alegre, deprimente e inigualable. Todo a la vez. 2004 marcó mucho mi vida presente.
2004 fue el año en que empecé a bloggear.
domingo, 14 de junio de 2009
14 de Junio de 2006
La primera parte la escribí la noche del 14 de junio del 2006, cuando muchos no sabíamos bien cómo habían estado las cosas y no sabíamos lo que nos esperaba.
Título original: Algo pasa
14 de Junio de 2006
Hoy me levanté tarde y vi en mi teléfono varias llamadas perdidas. Mi madre llama a la casa y me dice que no vaya a la escuela, que algo muy feo pasó con los maestros del zócalo. Me asusté mucho, pues no sabía qué pasaba y su voz era rara. Ella estaba en su escuela.
Le regresé la llamada a mi maestra, que me había llamado en repetidas ocasiones y me dice que todo en el centro es caos. Que a los maestros que hacían plantón en el zócalo los desalojaron los policías de manera muy violenta. Llamo a mis otros amigos que me han tratado de localizar y al parecer sí, las cosas están muy feas. Una amiga me dice que sí fue, y que en el centro, todo apesta y el aire es irrespirable, por las granadas de gases lacrimógenos usadas.
Yo tenía clase a las 8 de la mañana, pero por estudiar ayer no me pude levantar temprano por más que lo intenté, eran ya casi las nueve cuando lo hice. A esa hora aún podía ver helicópteros a lo lejos. En dirección al centro de la ciudad.
Bajé a desayunar, prendí la televisión en el canal local –del gobierno por cierto- y no hay información suficiente. Dicen que hubo enfrentamiento, pero no dicen que los policías lo propiciaron. Prendí el radio y ahí, en Radio Universidad es en donde me enteré de todo:
Muy temprano, en la madrugada, los maestros fueron sorprendidos por policías estatales, quienes con lujo de violencia los desalojaron del campamento que mantenían en el zócalo de la ciudad. Quemaron sus tiendas, los golpearon y desalojaron con gas lacrimógeno. No me fío por completo de los datos cuando la información está “muy fresca”, pero mencionan muchos muertos, y demasiados heridos. Son las 8 de la noche y aún no hay nada claro.
Mi escuela está a dos cuadras del zócalo y siempre me he quejado de que cada mayo de cada año, el centro histórico se vuelva un tianguis, lonas de colores por todos lados, mecates de tendedero sosteniendo las mismas por doquier, vendedores ambulantes que aprovechan y se instalan en todos lados a la par de los profesores; hay que estar esquivando todo y soportar el olor a orines de las esquinas de cada calle.
Nunca he estado de acuerdo de las soluciones a las que se llegan cada año. Los maestros son los títeres del sindicato; plantones van, marchas vienen y no logran ni el 10% de su pliego petitorio. Lo sé, porque mi mamá es maestra; de un día para otro los líderes dicen “se acabó el plantón” y todos vuelven a clases normalmente preguntándose qué fue lo que se logró.
Sin embargo, no hay ninguna razón. NINGUNA que justifique lo que han hecho, no estoy de acuerdo en lo más mínimo de la forma en que estos malditos han decidido “acabar” con el problema. No estoy de acuerdo en que los hayan desalojado de esa manera tan ruin, porque la violencia genera más violencia.
Cuando mi mamá regresó me dijo que muchos de sus compañeros están en hospitales, que hay muchos rumores de muertos, que las cosas están feas y que no hay que salir. Me dice también que han decidido que su único punto ahora es: la destitución de Ulises Ruiz Ortiz de su cargo. Estoy de acuerdo. No podemos ser gobernados por alguien que hace las cosas de la peor manera.
Por lo pronto no tendré clases hasta nuevo aviso.
No lo sé, pero presiento que esto se va a poner feo.
Update: 14 de junio de 2009
...Sí, se puso feo, y mucho. Ese mismo día –no lo recuerdo muy bien- se creo la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), una agrupación de varias asociaciones civiles que se unieron con el magisterio en contra de Ulises Ruiz.
Esa semana se hizo la 5ª Marcha del Magisterio (la primera después del desalojo). Me organicé con mis compañeros y fuimos a apoyar. Fue la más concurrida, pues la APPO y el Magisterio tenían mucha credibilidad todavía.
La marcha fue ENORME (En los medios dijeron que éramos poco menos de 5000 personas, yo creo que éramos muchísimos más); familias completas se unieron, gente salía a la calle a aplaudir y lanzar consignas en contra del gobierno. El grito de todos de “Únete Pueblo” convocó a más gente, que salían de sus casas a unirse; había muchos estudiantes , vestidos con sus uniformes que salieron a marchar; mi universidad también se unió ¡Todos nos unimos! Los maestros encabezaban la marcha, los demás íbamos después, y la APPO al final.
La marcha empezó a las 4 de la tarde. Y ya cuando eran casi las 8 de la noche llegué al punto final, pero la marcha aún venía muchos kilómetros atrás. Nos llovió, y muy fuerte, pero eso no impidió que se realizara.
Iluso yo, cuando terminé la marcha me sentía muy feliz, empapado pero feliz. Esperaba que ésta hubiera servido de algo, y que en los próximos días URO (Ulises Ruiz Ortiz) presentara su renuncia. Pero no fue así. Nunca fue así.
La APPO empezó a tomar el control de todo y empezaron con acciones más drásticas: bloquearon toda la ciudad con barricadas y comenzaron a quemar camiones. El gobierno no quería dialogar, aparte que ahora, el único punto era la salida de URO (él por cierto, gobernaba desde la Ciudad de México durante todo el tiempo que duró el conflicto).
La delincuencia se apoderó de la ciudad: en el centro había demasiados asaltos por las noches porque no había ningún tipo de seguridad; fueron los vecinos que se tuvieron que unir en contra de los delinciuentes. Éstos eran capturados entre todos y eran amarrados a los postes en espera de que la policía llegara por ellos.
Todo seguía igual, nada parecía cambiar. Empecé de dejar de creer en el movimiento porque la APPO se llenó de vándalos que en cada marcha hacían destrozos y pintaban las paredes de las calles (incluyendo las de los edificios Patrimonio Cultural de la Humanidad) Eso me molestaba mucho -me sigue molestando-; aparte, para ir a cualquier lado había que hacerlo caminando porque no encontrabas transporte; dejaron de pagarle a mi mamá y había que apretarse el cinturón. Los taxis cobraban carísimo; se crearon algunos piratas de la misma APPO (appotaxis) que cobraban más barato, lo cual era muy bueno (porque tomar un taxi en Oaxaca es un lujo). Hasta que a una de mis amigas la asaltaron a bordo de uno de esos.
La gente que antes confiaba en los maestros empezó a verlos con ojos de odio. Dejaron de creer en ellos y muchos, de los que antes decían “Bravo, maestros” ahora dicen “Pinches maestros”.
Pasó el tiempo: 4 MESES y por fin Fox, quien estaba por concluir su sexenio, actuó. ¿Y qué hizo? Mandó a la Policía Federal Preventiva (PFP) a "controlar" todo. Sí, fue en noviembre cuando los peores enfrentamientos sucedieron.
Radio Universidad (que fue tomada por la APPO (Gracias pepe)) se había convertido en el club amigos de cositas chairo, pues aprendías a hacer bombas molotov, a crear consignas en contra de Ulises y a protegerte del gas lacrimógeno ¡Ay qué tiempos aquellos!
No pretendo aburrirlos, pues ustedes deben de saber mucho, ya para ese entonces: Oaxaca era el centro de atención en todos los noticieros.
Para finales de noviembre/inicios de diciembre los pefepos recuperaron el zócalo y todo el centro histórico. Hubo negociaciones, volvimos a clases y el paro acabó. La salida de Ulises Ruiz sigue siendo una de sus peticiones ¡Ilusos! Ya hasta va acabar su periodo.
Las cosas se calmaron.
Tres años han pasado y nada ha cambiado. Ulises Ruiz Ortiz sigue ahí (¡Cerdo!) Y la APPO sigue siendo sinónimo de “vándalos, desmadre, destrozos y delincuentes”. El conflicto resultó contraproducente, pues ahora son más los que odian a los maestros que los que los apoyan, e indudablemente la palabra revoltoso se ha vuelto un sinónimo de "maesro oaxaqueño".
Ahora, cada que hay un bloqueo en la ciudad (casi diario) es imposible pensar en que no es ocasionado por nadie más que por los mismísimos profesores.
A tres años del conflicto, eso es lo que han ganado.
miércoles, 14 de junio de 2006
Algo pasa
Le regresé la llamada a mi maestra, que me había llamado en repetidas ocasiones y me dice que todo en el centro es caos. Que a los maestros que hacían plantón en el zócalo los desalojaron los policías de manera muy violenta. Llamo a mis otros amigos que me han tratado de localizar y al parecer sí, las cosas están muy feas. Una amiga me dice que sí fue, y que en el centro, todo apesta y el aire es irrespirable, por las granadas de gases lacrimógenos usadas.
Yo tenía clase a las 8 de la mañana, pero por estudiar ayer no me pude levantar temprano por más que lo intenté, eran ya casi las nueve cuando lo hice. A esa hora aún podía ver helicópteros a lo lejos. En dirección al centro de la ciudad.
Bajé a desayunar, prendí la televisión en el canal local –del gobierno por cierto- y no hay información suficiente. Dicen que hubo enfrentamiento, pero no dicen que los policías lo propiciaron. Prendí el radio y ahí, en Radio Universidad es en donde me enteré de todo:
Muy temprano, en la madrugada, los maestros fueron sorprendidos por policías estatales, quienes con lujo de violencia los desalojaron del campamento que mantenían en el zócalo de la ciudad. Quemaron sus tiendas, los golpearon y desalojaron con gas lacrimógeno. No me fío por completo de los datos cuando la información está “muy fresca”, pero mencionan muchos muertos, y demasiados heridos. Son las 8 de la noche y aún no hay nada claro.
Mi escuela está a dos cuadras del zócalo y siempre me he quejado de que cada mayo de cada año, el centro histórico se vuelva un tianguis, lonas de colores por todos lados, mecates de tendedero sosteniendo las mismas por doquier, vendedores ambulantes que aprovechan y se instalan en todos lados a la par de los profesores; hay que estar esquivando todo y soportar el olor a orines de las esquinas de cada calle.
Nunca he estado de acuerdo de las soluciones a las que se llegan cada año. Los maestros son los títeres del sindicato; plantones van, marchas vienen y no logran ni el 10% de su pliego petitorio. Lo sé, porque mi mamá es maestra; de un día para otro los líderes dicen “se acabó el plantón” y todos vuelven a clases normalmente preguntándose qué fue lo que se logró.
Sin embargo, no hay ninguna razón. NINGUNA que justifique lo que han hecho, no estoy de acuerdo en lo más mínimo de la forma en que estos malditos han decidido “acabar” con el problema. No estoy de acuerdo en que los hayan desalojado de esa manera tan ruin, porque la violencia genera más violencia.
Cuando mi mamá regresó me dijo que muchos de sus compañeros están en hospitales, que hay muchos rumores de muertos, que las cosas están feas y que no hay que salir. Me dice también que han decidido que su único punto ahora es: la destitución de Ulises Ruiz Ortiz de su cargo. Estoy de acuerdo. No podemos ser gobernados por alguien que hace las cosas de la peor manera.
Por lo pronto no tendré clases hasta nuevo aviso.
No lo sé, pero presiento que esto se va a poner feo.
viernes, 5 de mayo de 2006
Love is in the air
sábado, 1 de abril de 2006
Y a mí ni me gustaba Radiohead
Ajá sí como no.... Ya voy a volver jijiji
Pasaron meses y acá estoy de vuelta...
Bueno, Radiohead se ha vuelto uno des mis grupos favoritos, pero recuerdo que antes ni me gustaba. Sólo había escuchado unas cuantas canciones y me cagaba Creep. Pero por cuestiones amorosas y de quedar bien dije que sí me gustaba y que lo escuchaba y que la chingada.
Resulta que mi hermano tenía muchísimas canciones de ellos y el mismo día que mentí de que ya los había escuchado y que me gustaban llegué corriendo a copiar las canciones y oírlas hasta el cansancio. Eran las "clásicas": The National Anthem, Idioteque, Paranoid Android y otras. Pero como no me convenció por completo pues mejor bajé más discos y al escuchar canciones como: How to disappear completely, I might be wrong, Fake plastic Trees y otras fue que empezó en mi la reidiojemanía. jejeje.
Ahora sin duda es mi grupo favorito y por arte de magia mis gustos musicales cambiaron. De lo fresa (bueno no, no tanto) a lo alternativo.
Pero sigo siendo el mismo menso de siempre. En estos meses de ausencia leí. La tregua, de Benedetti, Marianela de Benito Pérez Galdós. El principito como por (n+100)-ésima vez.
Ahora no prometo volver porque luego quedo mal nada más jijijiji
lunes, 6 de febrero de 2006
Volví
Y he regresado a Oaxaca. Hice un tour por el bajío. Me fui unos días a Guanajuato, Jalisco y Michoacán. Una chulada de viaje de verdá. Ahora que tenga las fotos se las presumo.
Comí enchiladas mineras, pescado blanco, corundas (una delicia, ver foto siguiente), ates, charales, membrillos, gucamayas, tortas ahogadas, carne en su jugo... No no no, una verdadera delicia. Seguro gané un par de kilos pero me la pasé de lujo. Visité un montón de lugares harto bonitos y me llené los ojos. Me encanta viajar. He dicho.
En las cuestiones corazoniles, ya ando mejor. He superado la peor parte y ahora ya le ando echando ganas a la escuela que bien abandonadita que la tenía, jijiji.
Hoy mientras caminaba por la calle me encontré con una amiga que tenía un blog muy chido, pero que lo borró y me acordé que yo también tengo uno y por eso he vuelto. Espero ya no abandonarlo.
Saludos triangulares... Como las corundas
lunes, 12 de diciembre de 2005
Lo decidí
He pasado momentos muy difíciles. Nunca había tenido este "dolor de muelas en el corazón" tan grande. Olvidaba lo que se sentía o talvez sólo es que no me había pegado tan fuerte.
No me he podido recuperar por completo y a veces por las noches me despierto sin poder dormir y ¿qué hago? vengo al blog a desquitar mi frustración. Creo que no es justo para mí porque sólo me lastimo más y eso no ayuda en nada
No es justo tampoco para los lectores. Los cuales son creo imaginarios... Y los que no lo son, ni comentan, porque sé que tanta fatalidad existencialismo aburre.
Es por eso que llegué a la decision de cerrar -simbólicamente- este lugar, y volveré cuando esté listo para, por lo menos, escribir mis ñoñerías...
¡Hasta pronto!
miércoles, 23 de noviembre de 2005
Las fotos que les debo
lunes, 21 de noviembre de 2005
Así es mi puta y triste vida
Me peleé con mi mejor amigo. El viaje al DF iba chido. Todo hasta el último momento. Tuve un malentendido con una de mis mejores amigas. ¿Así o más feo?
Nada más
sábado, 19 de noviembre de 2005
¿Tomando rumbo?
Ayer fue el cumpleaños de Nelly. Al parecer voy tomando otro rumbo. Nuevos amigos tal vez. Nuevos aires hacen falta.
Creo que esto me dejará marcado por mucho tiempo y es una pena que ahora venga a descargar todo al blog. Pinche frustrado.
PD. Escuchen a "Lhasa de Sela"
domingo, 13 de noviembre de 2005
De desplantes
Aún no he contado cómo estuvo todo. Pero no sé si haga falta. No sé si me siento listo para eso.
Traté de arreglar las cosas y no me permitió hablar con ÉL, no me lo permitirá ya. Todo está dicho. Siento terrible cuando pasa a mi lado. Siento que mi corazón se detiene cada vez que pasa de largo sin hablarme.
Todos se preguntan qué pasa. Siempre han sido tan amigos ¿Qué pasa ahora? Y no. Todavía no estoy listo para responder eso.
Me he aislado. En mi casa preguntan que qué pasa y una sonrisa falsa se pone en mis labios para protegerme y seguir encerrado en mi burbuja. Putos exámenes. Malditos maestros. ¡Odio todo!
Este maldito sentimiento no puedo quitarmelo....
Extraño cuando mi blog era, por lo menos ñoño, pero no fatalista y visceral...
jueves, 3 de noviembre de 2005
Ya regresé y eché a perder todo.
No hay buenas noticias. Ya valió todo...
Luego les enseño las fotos, y si tengo corazón para esto tal vez les cuente lo sucedido. Pero puedo decirles algo:
Si nunca en su vida les ha gustado el Tequila:
¡NO LO TOMEN!
viernes, 21 de octubre de 2005
Al DFctuoso
Me voy al XXXVIII Congreso de la Sociedad Matemática Mexicana. Será en el DF y me voy a ir con todo el grupo. Conseguimos un autobús. yo como buena persona conseguí hospedaje para todos. Ahí luego les cuento como nos fue.
http://smm.org.mx/SMMP/SMM-Congreso38
Ahorita ya debería estar en la escuela, pero se me hizo bien bien tarde
sábado, 15 de octubre de 2005
martes, 11 de octubre de 2005
Me pinté el pelo de azul

De pura pendejada fui con Mariana a un lugar a que nos hicieran cambio de look, y como mi cambio de look no era tan notable pues de una vez me pintaron el pelo.
Chale, en la foto parece que estoy calvo ¿verdad? A ver cuanto me dura antes de que se deslave como aquella vez que me lo pinté rojo y se puso rosa.