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domingo, 5 de febrero de 2012

Post número 400: Sueño de espantos

Estaba con mi mamá en algún lugar que no conozco pero que se suponía era la casa de mis abuelos porque por dentro todo parecía como casa de abuelos estándar, con fotos viejísimas de ellos y sus hijos en las paredes y muebles antiquísimos bien cuidados y forrados con plástico para que no se "echara a perder" el terciopelo rojo de los sesentas.

Bueno, el caso es que (entre tantas más incoherencias de mi sueño) tenía el poder de volar (jijiji)) y usaba mis fantásticas habilidades para hacer cosas bien intrépidas como limpiar las ventanas del segundo nivel, o quitar las telarañas del techo, porque la casa de mi abuelos era de esas que los tenían altísimos no sé por qué. Pero ps todas las casas viejitas son así, entonces pues ustedes entienden de lo que hablo.

Total que mi mamá me puso a quitar las cornizas (o los balcones) que eran casi lo mismo. Que se estaban cayendo y ps podía haber accidentes. Porque creo que la casa se iba a vender o algo parecido. Pues así lo hice. empecé a retirar todo el piso del balcón que estaba dañado que era casi todo y aparte se desprendía fácilmente y me daba como cuscús de imaginarme que alguien se cayera ahí porque eran como cuatro metros al suelo.

Ya, ya viene la parte de espantos...

Abrí la ventana para poder limpiar mejor y descubrí una estancia bien padre y completamente cuidada. Como si estuviéramos en los 50's. todo limpio pero igual con decoración marca abuelita. [Yo tenía un "mal augurio" porque esta casa espuria de mis abuelos estaba muy rara. Y además no era la casa de mis abuelos que yo conocí]. Pues limpiando estaba, cuando en eso por la parte de atrás de una cortina vi pasar una sombra malévola que me sacó de onda. Y le dije a todos y no me creyeron y me dijeron que siguiera limpiando.

Como yo soy bien obediente pues seguí limpiando. ¡Y que se cae un cuadro! Pero me hice el que no vio nada (por eso de que los fantasmas fueran como los perros y olieran tu miedo). Y seguía en lo mío. Luego que se cae otro y luego que veo otra sombra y yo ya estaba bien ciscado y no podía limpiar bien ni concentrarme porque las cortinas se movían sin razón y no había viento y luego vi una sombra como de una mano saliendo de detrás de un sillón y al mismo tiempo sentí que una mano me agarraba de la pierna y ¡sopas! que me asusto tanto que me caí y no pude volar más (jijiji).

Nadie parecía creerme y me dijeron que estaba espantado porque mis abuelos habían muerto hace poquito y pues que los extrañaba y así. Entonces me dijeron que fuera a la cocina a tomar agua pa'l espanto y que les hago caso y que entro a la casa. Y que veo más sombras por todos lados y cosas que se movían y me asusté mucho y salí corriendo y gritando. Y tómala que cuando salgo de la casa ya no había nadie afuera. Es más, ya todo era distinto.

Me entró la ansiedad y corrí por todos lados y nada era como antes. Es como si al salir de la casa hubiera salido a 1950 y me daba mucho miedo saber que estaba en una época donde no conocía a nadie y nadie me conocía y nada era como yo lo conocía y me entraba el no-se-qué y me moría de tristeza y las sombras estas malas venían por mí para llevarme a sabe-dónde. Y pues ya

Saquen los diccionarios de los sueños, córranle.

domingo, 27 de noviembre de 2011

La bolsita de té

Ayer me preguntaba dónde debía ir una bolsita de té cuando se desecha. Si en la basura orgánica o en la inorgánica. La respuesta obvia que me di (y me dieron) fue que había que romper la bolsita, tirar el resto de té en la orgánica, y la bolsita, el papel y el hilito en la inorgánica. Ps sí, ¿no?

Luego en tuíter pregunté qué debía hacer cuando tenía flojera. Que si era más apropiado echarla en la inorgánica o la orgánica. La respuesta de algunos fue que en la orgánica porque al final de cuentas el papelito, el hilito y la bolsita eran biodegradables y que al paso de los años se deshacen y blablablá. Porque si la echábamos en la inorgánica "contaminaríamos" con el resto del té todo y sería más difícil reciclar. Otros me dijeron que en la inorgánica que total nadie separaba la basura y otros me dijeron que no fuera flojo.

Pensando en la primera respuesta llegué a la conclusión que siempre, toda la vida lo hemos estado haciendo mal, que las campañas del gobierno y de los grupos ambientalistas no han servido para nada y que nos vamos a morir todos por cochinotes. Porque no basta con separar la basura en orgánica e inorgánica sino que hay que separarla ya "limpia" para no contaminar todo y hacer un desmadre ontológico de basuras.

Las latas vacías de atún las tiramos en la inorgánica, el cartoncito de leche vacío también, el tetrapack del puré de tomate también. Pero ¿cuántos de nosotros los desechamos limpios? Es el mismito caso del té y me dicen flojo por no romper la bolsita. Y meh!

Pero ái viene la otra cuestión.

Tengo una amiga bien chaira que enjuaga todos los envases, latas, cajitas y botellas que va a tirar en la basura inorgánica. Eso es perfecto ¿no? Una persona ejemplar que no entrega su basura inorgánica ni pegajosa ni apestosa. Peeeero, ¿cuánta agua necesito para tal acción? No para enjuagar su latita vacía de sardina sino para enjuagar todas las latitas vacías de sardinas que ha desechado en su vida.

¿Qué es más válido? ¿Contaminar la basura inorgánica dejando restos de comida en ella o gastar mucha agua en la labor de "limpiarla" antes de deshecharla? Opinen.

domingo, 7 de noviembre de 2010

De la torpeza

Siempre me lo han dicho y nunca lo he negado. Me lo repiten y repito tanto que me lo creo: Soy torpe.

Soy de ésos que, caminando en la calle, se tropiezan por distraerse un poco con cualquier cosa. Y generalmente lo hago, cuando camino, voy viendo los edificios de los lados, los árboles, los anuncios; que luego, sin querer, me caigo, piso caca o me caigo sobre caca. Bueno, eso nunca me ha pasado.

La última y más dolorosa vez es cuando me resbalé, como en las caricaturas, con una cáscara de plátano mientras iba viendo el celular. ¿Quién demonios se cae con una cáscara de plátano que no sea de Disney o Warner Bros.? Me dolió más el ego, claro está, que el golpe porque era temprano y había muchos oficinistas a mi alrededor, apenas dirigiéndose al trabajo. Les alegré el día.

Suelo alegrarle el día a muchos. Y a veces no y me alegro, pero me duele. Como la vez que llovía y me resbalé de las escaleras de un puente cuando iba bajando. Y que por cierto, ahí también explico más de mi torpeza.

En el metro o en el camión siempre estoy de “aquí para allá” porque no puedo pararme bien ni agarrarme correctamente del tubo y cuando frena pues ahí no’más me ando tambaleando. Varias veces me he caído. Es que no entiendo. ¿Hay un método para agarrarse y no caerse? ¿Cómo le hacen los vendedores para tener tanta pericia y desafiar a las leyes de la inercia y no caerse mientras van ahí vendivende sus cosas?

Volviendo a lo de la calle. Siempre meto la pata en hoyos, me tuerzo una pata o me tropiezo con una piedra. También, me pasa que cuando explico algo uso muchos ademanes y sin querer golpeo gente a cada rato. Cuando digo que algo está grandotote abro mis brazos y le pico el ojo a alguien que viene atrás. Podría parecer a propósito pero no lo es. Soy torpe y no mido las dimensiones de mi cuerpo.

Cuando estoy en la mesa y estiro mi mano para tomar algo tiro un vaso o golpeo una jarra o un tenedor sale volando. O algo tiene que pasar.

Cuando estoy con mi novio y lo quiero abrazar, le pico un ojo o le doy un golpe en la cara. Y dice que me va a acusar de violencia doméstica. Pero no mes mi culpa -o sí-. Pero es más de mi torpeza.

Y ya, sin rodeos: pues soy una mamada.


¿La torpeza se cura?

lunes, 1 de marzo de 2010

El metro, el chicano y los prejuicios.

De camino a la terminal me encontré a un un chicano que andaba perdido en el DF. Cuando se acercó a mí pensé que era un vendedor del disco en formato mp3 que le contiene todas las canciones de moda para la fiesta a sólo diez pesito, pero no. Me dijo que quería llegar a la Central del norte y que estaba "un poco" perdido. Lo noté desde que dijo que quería la central del norte y viajaba de poniente a oriente. O al revés. No sé; le expliqué cómo llegar, saqué mi mapa del metro y le mostré dónde estábamos, adónde iba y dónde NO era el norte. No entendió.

Como buen samaritano que soy le ofrecí llevarlo. Pues aparte yo podría tomar mi autobús en esa central aunque tardara más tiempo. Todo con tal de ayudar. Aunque la mera verdad, él estaba guapo y fue más por eso, jijiji.

De donde estábamos hasta Pantitlán no hablamos mucho. Cada quien veía hacia un lado de la puerta y eventualmente comentábamos cosas triviales y aleatorias como el clima, los vendedores, las estaciones, el DF y la hora.

En Pantitlán, como es un largo trayecto para transbordar, comenzamos a intimar. Erick se llama, nacido en Estados Unidos, de papás mexicanos, que vivió dos años en el DF y cosas varias que no recuerdo porque me concentraba en sus ojos los letreros para no perdernos. Cuando fue mi turno de decirle mi nombre, origen y todo eso, me tomé mucho tiempo, pues explicar esto es difícil. Ya sentados en el vagón rumbo a la Central del norte él dijo: "¡Oh! ¡Oaxaca! Dicen que es muy bonito, que hay mucha vegetación, que su gente es muy amable, la comida muy rica" Y remató diciendo "Son bonitos los pueblitos, quisiera conocer Oaxaca".

En ese momento me puse verde y le dije: "eres un pinche chicano pendejo y prejuicioso, ¡Ya regrésate a gringolandia! ¡Oaxaca es más que un simple pueblito!". Lo empujé y le grité en su cara, haciendo ademanes de afroamericano de Brooklyn: "what's wrong with you? dude" y lo aventé a las vías cuando el tren estaba en movimiento. Murió.

En realidad toda esa escena fue imaginada. Lo único que hice fue reir de manera falsa y asentir con la cabeza mientras seguía viendo sus ojos. La plática continuó normalmente, o casi, porque sentí mucha pena de su forma de pensar y lo seguí comprobando mientras hablaba de Tijuana, del DF y varias ciudades más que en su corta estancia conoció.

Cuando un vendedor de tortas, sandwiches, hamburguesas y marinas pasó, él compró una hamburguesa. Y le dije: "no te cansas de comer siempre lo mismo" a lo que él dijo: "casi nunca como hamburguesas, tal vez sea ese cliché de los gringos y que creen que todos los chicanos queremos imitar". Y de broma le dije: "¿entonces tú no eres hip-hopero y todo eso?". Lo sentí más serio y me dijo: "sólo son prejuicios".

No pude evitar soltar la carcajada y sentirme mal al mismo tiempo. Juro que se puede eso. Una por escuchar la palabra prejuicio de boca de un prejuicioso y dos por que en ese momento estaba siendo yo igual o peor que él. Y no sólo desde ese instante sino desde que se situó junto a mí y supuse que era un vendedor solamente por su aspecto de reggaetonero (¡ven!).

Erick y yo no somos tan distintos después de todo. Si prejuzgamos es por ignorancia como todos los que lo hacen. Los prejuicios dicen mucho de uno. Demuestran lo ignorante que eres con respecto a algo.

Aunque es cierto lo que una vez nos dijo Tumeromole a Fayer, Ciervo y a mí: "Si a las mujeres les dicen pendejas, es por algo. Si a algunos homosexuales les dicen putos o jotos, también es por algo." Y sí, es totalmente cierto y no se pongan espesos porque yo apoyo eso. Los prejuicios existen por algo. Pero de ahí a seguirlos usando como única fuente de información sobre tal o cual cosa es muy diferente.

Le pedí disculpas y él a mí. Llegamos a la terminal. Compró su boleto a Tijuana y cuando yo fui a comprar el mío él se fue a la cafetería y regresó con dos frappés y dos brownies. Me dio uno y uno y me dijo: "ten, para el viaje, dude, por lo menos el tuyo no es de dos días como el mío" y nos despedimos con un efusivo abrazo.



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Historias como ésta pero no tan aburridas, no como ésta, fotografías y más, próximamente en Gente del Metro.

jueves, 11 de febrero de 2010

De buenosviajes, malviajes y retroviajes.

O factorice, si gusta.

El fin de semana pasado en una aventura titánica que incluye a Superman, a Aquaman, a un submarino nuclear y pláticas aburridas de una amiga que sólo habla de hombres, películas románticas y perros, llegué al DF después de 6 horas. ¡Seis horas!

Planeé un desayuno tuitero que terminó en comida. Descubrí que eso de la organización no es lo mío. Y que eso de la puntualidad no es lo de la gente. Hubo mucho café, mucha plática y mucho tour con Madreselvas, Fire_tony, imkatatonic, arqaissa y cool_acid que sólo fue a saludarnos como 3 segundos y desapareció ipso facto en una nube negra con efectos chafas.

Los recorridos ñoños por varios cafés y por las calles del centro son bien bonitos. Los helados de esos que cuestan 5 pesos son la neta. Me gustó mucho conocer a "kata" y ver de nuevo a los demás.

Por la noche se improrganizó una fiestecita en casa del fayer, con él, amigos, su hermano, Jordy y amigos de él; platicamos como siempre e intenseamos como nunca. Hablamos de locos, de la mente, de películas, de realidades alternas, de matemáticas, de universos paralelos, de Lost, de ciegos, de sinestesia y muchas cosas dignas de alguien en drogas. Aunque no lo estábamos. Todo empezó por andar viendo el Box y escuchar la triste historia de Pacquiao y su perro al cual parece que se comió su papá. O tal vez me engañaron. O tal vez no escuché bien. O tal vez ya estaba ebrio.

Las pláticas filosóficas -de borrachos- fueron interrumpidas por una foto que llegó al celular de uno de los fiesteros, de un -dice- remitente sin número y que nos malviajó a todos por no saber qué pasaba y porque nos sugestionamos unos a otros y otros a unos y así. En la imagen estaba una vieja como amenzando a otra vieja, con algo en la mano. La escena sería muy normal de no ser porque de plus había un crucifijo en la pared. Horripilante. No tanto. Pero imaginen la histeria.
Para no perder la intensidad hablamos de cosas sobrenaturales como ouijas, biblias, fantasmas, escaleras y cosas así. Estuvimos al borde del suicidio colectivo. Bueno, en realidad no, pero me gusta decirlo para que la historia tenga más drama e interés para los lectores porque creí que la descripción sería tan rara como fue ese momento, pero no. Sólo estñabamos nonsobrios. Y se nos bajó (la ebriez, claro). Se acabó la fiesta, nos comimos una maruchan de los padrinos mágicos y acabó el día.
Tal vez Jordy o Fire_Tony (cuyo verdadero nombre y no me canso de escribirlo, después de que vi su IFE, es Firencio Antonio. Todos los que creyeron que Fire era por fuego están equivocados) tengan una mejor crónica.
Al otro día, el fayer y su hermano fuimos al mercado de la Lagunilla. Fue mágico pues recorrimos un lugar donde vimos muchas antigüedades. Ver esos puestecitos donde vendían latas de Chocomilk de hace decadas, lentes de pasta, teléfonos de disco, ViewMasters, Timbres postales (carísimos), cosas de México 68, lámparas, LP's, botellas, y más cosas antiguas, fue muy bonito. No viví todas las épocas de esas cosas pero me hacen creer que sí.
Recorrimos más y más y llegamos a Tepito y luego al centro en búsqueda de unos aretes para el Toño. Fuimos a dar a un edificio tétrico del centro en donde creí que nos iban a secuestrar, pero no. Sólo nos llevaron a un local todo frío y chueco. Muy chueco; Al final del día me di cuenta que no compré nada. Y me di cuenta hasta que me di cuenta que no compré nada.
Por la noche vimos Los 3 caballeros de Disney (esa película debería ser de culto) y recordé más mi infancia. Si no la han visto son unos perdedores. Es esa donde sale Donald, José Carioca y Pancho Pistolas; como nota mental debo decir que esa película debe ser genial verla en drogas. O no. Sindudamente (sic).



jueves, 17 de diciembre de 2009

Sin Patria.

Previamente en moneda al aire:

"Gezeta hace proselitismo de Tu mero mole con esta página. Descubrimos que es un torpe con los tenis de la marca de la estrella, que los viajes le causan una sensación rara y que está enamorado ."

Cuando me preguntan ¿De dónde eres? me cuesta trabajo responder, porque a ciencia cierta ni yo lo sé. Políticamente soy oaxaqueño. De la costa para ser exactos. Sin embargo geográficamente soy del Estado de Sinaloa. Yo nací en el paradisíaco puerto de Mazatlán; pero casi toda mi vida la he pasado en la Ciudad de Oaxaca. Así pues, yo no soy de aquí, ni soy de allá.

Volviendo: cuando me preguntan mi origen prefiero explicar todo esto que acabo de decir porque a pesar de todo eso no tengo un lugar al que sienta que pertenezco. Mazatlán, Oaxaca (centro y la costa) me encantan, pero no siento ninguna de ellas como mi patria. Como mi casita. Al tener padres separados esto es aún más difícil pues tengo dos casas en dos ciudades distintas.

También me encanta Puebla (la ciudad (no la gente)) y amo el DF. Me gustaría vivir ahí, me gustaría ser chilango. O me gustaría ser de Morelia. O de Guanajuato. O de Jalisco. O etc,. etc., etc.

Tiendo a enamorarme fácilmente de los lugares que visito; tanto que al poco tiempo imagino cómo sería y si me gustaría o no vivir ahí, soy un facilote, ciudadísticamente hablando.

No tengo patria. No siento pertenecer a ningún lugar. Soy de donde me guste ser.



jueves, 19 de noviembre de 2009

Mi blog es muy sabio.

No sé si ustedes, mis queridos lectores se habrán dado cuenta, pero mi blog tiene Adsense. [¿Y qué es eso?, pregunta un lector extrañado. Y gezeta todo amable al servicio de la comunidad contesta] Pues son anuncios de Gúgul que coloca en algunos posts con publicidad coqueta y vaciladora, que el lector, al dar clic, hace que su servilleta reciba -según el anuncio- la jugosa cantidad de medio centavo de dolar hasta un centavo de dolar. ¡Oh, me haré millonario, Dios!

Pues resulta que esa publicidad coqueta y vaciladora de la que les hablo tiene que ver con lo que yo escribo en el blog. Y ni sabía. Aunque me imaginaba. De haber sabido hubiera hecho mis posts con más contenido y menos sosos de lo que los he hecho.

En pocas palabras: los anuncios de mi blog son el cruel reflejo de lo patética que es mi vida. Miren ustedes mismos:


Primero éste que me tiene que recordar que mi dieta últimamente sólo se basa en eso:




Y luego este otro:




Debo dejar de postear mis acosos a cajeros del súper. Mi blog es bien inteligentísimo y se da cuenta. Y me tiene lástima:





Abunda en el tema, y hasta me da tips::



Y me vuelve a recordar mi cruel realidad:




Y a pesar de que me quiere alegrar un poco:



Me baja de mi nube recordándome lo que me digo día a día:



Snif. Los anuncios son un arma de doble filo. Snif. Pero cómo-de-que-no. Me tomaré una chelita a su salud si ustedes deciden dar clic.


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*Que conste que no los induzco a dar clic. ¿Me oyeron señores de gúgul?

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Falsos Gezetas

Ahora con eso de que si es un twittstar. De que si sus 31890 anónimos mutantes del espacio se pelean, hasta entre ellos mismos, y que por eso se siente importante. De que si ya es todo una diva tuitera que no contesta. De que si vivir en Puebla le ha afectado. De que si esto, de que si l'otro... No importa. Todo mundo ya habla de una sola cosa.. TODOS* quieren estar a la moda.

Todos quieren ser como gezeta:











(Disculparán la calidad de las fotos, pero ser paparazzi no es nada fácil)



No cabe duda. La playera de rayas es el objeto de moda de la temporada que todos quieren tener. Corra ahora a su tienda y/o almacén de ropa más cercano y adquiera la suya. ¡No debe faltar en su guardarropa! ¡Sea popular, no se quede con las ganas!

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Pero no se deje engañar. Recuerde que Ge Zeta, sólo hay uno. El único que impuso la moda, y al único al que se le ve mejor la playera, obviamente:



(Tomarse fotos con el cel, en el baño, uno solo, rulea un chingo)


¿Qué espera? Usted también compre la suya y conviértase ahora mismo en un gezefan**.





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* ¿Por qué hay gente que no entiende el sarcasmo, eh?
** Si tienen fotos de más gezefans agradecería me las enviaran por correo. Gracias.

martes, 25 de agosto de 2009

Dos calles de mi vida

En estos días, en los que empiezo una nueva etapa de mi vida: mejor, distinta y a veces peor de lo que me imaginaba, he pensado cómo en los últimos meses en que estuve en Oaxaca todo fue tan diferente a como había estado siempre. Me encantan los cambios eso es cierto. y las cosas nuevas me fascinan. Tal vez por eso.

Varias veces mencioné lo mucho que odiaba la colonia Reforma, incluso hasta escribí este post al respecto. Finalmente me acostumbré a ella, e incluso empezó a gustarme mucho ,al grado de pasar la mayor parte de mis días ahí.

Hace unos meses, pasaba yo por una época bien rara en donde empecé a recordar muchas cosas de antes: emociones, sentimientos y esas cosas mundanas que uno siente y que le pasa por la mente. De pronto, así de la nada apareció la idea de querer enamorarme de nuevo. Qué pendejo estaba ¿no? Sólo quería estar idiota por alguien. Bueno, de repente apareció una persona por la que decidí sentir eso que quería. Sin importarme nada. Ni mis planes de partir, ni mi grinchez con respecto a los sentimientos y todo eso.

A la par de empezar a conocer la colonia Reforma por esa persona, tuve, gracias a la Histerieta y a varios proyectos muy buenos -pero aún inconclusos- la oportunidad de estar muy en contacto con Nierox, Eymard y Migue. Se formó una muy buena amistad con ellos y pasaron de ser compañeros de trabajo a grandes amigos; esas raras casualidades y causalidades de la vida y mágicas de la colonia reforma me hicieron conocer también a Maky, una de mis mejores amigas de toda la vida.

Las cosas buenas, las no tanto, las emociones, las alegrías y tantas cosas más me hacen decir que esas dos calles, de esa colonia que tanto odiaba antes pasaron a formar parte importante de mi vida.


jueves, 13 de agosto de 2009

Soy la persona más prejuiciosa de este mundo Vol. 2 (o: el origen)

Siempre me he jactado de tener una buena ortografía, es una de las cosas que sin duda me encanta presumir. Desde que yo era un niño me esforzaba por escribir las palabras correctamente y preguntar antes de escribir si algo iba con “be grande” o “ve chica”. Leer me ayudaba mucho, pues veía cómo y cuándo se usaban de forma correcta algunas palabras que me causaban mucha confusión, como aquél y aquel, cómo y como, donde y dónde, que y qué, este y éste, etecé, etecé.

Con el paso del tiempo, cuando entré en la prepa fui olvidando muchas de estas reglas y fui confundiendo unas otras. Ahora tenía mala ortografía ( pero mejor que la de muchos) y cometía algunos errores que, según yo, eran correctos. Dejé de pronto de poner acentos, salvo en los casos que el sonido es muy obvio, como en algunas conjugaciones de los verbos en futuro, como: iré, terminará, comerás, reiré, etc. Mi consuelo de tonto para escribir así, era que mi ortografía aunque yo sabía que había decaído era mejor que la de muchos y no tenía empacho en decirlo.

Una vez, ya en la carrera, escribí algo y se lo mostré a un güey que me gustaba mucho. En menos de 5 segundos señaló todos los errores ortográficos que yo había cometido. Empezó a reírse y me dijo:


"No se escribe órden, ni imágen, hay muchos el en lugar de él, fui no lleva acento, no acentuaste aquí, no acentuaste allá, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla bla bla bla


En ese momento escuché mi corazón romperse y cada error que me decía retumbaba en lo más profundo de mi cerebro.

Ese mismo día, llegando a mi casa busqué libros, diccionarios, enciclopedias, artículos en el rincón del vago y monografías.com (porque no había wikipedia en ese entonces) sobre ortografía, reglas de acentuación y toooooodo lo que me hiciera hacer recordar la buena ortografía que mucho tiempo atrás había tenido; en menos de una semana lo logré. Mejoré notablemente, e incluso en el Messenger comencé a escribir acentuando lo que había que acentuar. Nunca escribí “k” como sustituto de “qu”, así que ese no era un problema para mí. Lo único que no hacía era poner acentos.

Cuando pasé la prueba: Enseñarle un escrito al mismo tipo de aquella vez, sin que me señalara un solo error; me sentí tan pero tan contento. Empecé entonces una campaña de evangelización ortográfica con mis amigos, señalándoles sus errores y el porqué de éstos.

Empecé a tener resultados favorables con algunos de ellos y eso me ponía contento. Después si veía que alguien repetía un error luego de habérselo explicado me ponía bien mamón y le hacía burla con ese error (aún lo hago a veces) por toda una semana hasta que la persona en cuestión aprenda. Pero a veces la gente no sé qué piensa y es muy necia, e insisten en creer que están en lo correcto cuando escriben algo mal, a pesar de que saben que no. Como los que escriben HABER en lugar de A VER (¡Hola andantte, hola El Tipo!) O los débiles intelectuales (no sé si se les pueda llamar así. Bueno, o pendejos) que por más que les repites que algo no se escribe así lo siguen haciendo.

Como dije en el post pasado (No el pasado pasado, sino el volumen uno, o sea con el mismo título que este post, o sea éste): a mí, no sé si a los demás, la buena ortografía me dice mucho de la persona.

Considero muy inteligentes a aquellas personas que tienen una ortografía impecable.

Lo que aún, después de mucho tiempo no he podido dejar de hacer es abusar de las comas, paréntesis y cualquier otro signo de puntuación. Pero mi ortografía, esa sí es chingona me cae.

Ahora ya no escribo bien por temor a que alguien me señale los errores como aquella vez, escribo bien porque me gusta y porque es correcto.

sábado, 4 de julio de 2009

Dije que no hablaría de política, pero no me pude resistir

Antes de leer este post deben saber que:

1. Este post no habla de porqué ANULAR su voto.
2. Este post no habla de porqué NO ANULAR su voto.
3. El post es largo así que póngase cómodo, abróchese sus cinturones que estamos por despegar.


Creo que a muchos no les ha quedado claro que el voto es libre. Y que si fulano quiere anular su voto está en todo su derecho, que si quiere votar por el PRI, el PAN o el PRD, pues también. El problema NO debe ser entre nosotros, sino contra ellos, contra los que no han sabido hacer NADA, contra los que no han podido hacer algún cambio en este país [No vengan con “¡ay! es que hay que empezar por cambiar nosotros y bla bla blá” porque ya me lo sé]

A mí, siempre me ha aburrido hablar de política, aparte de que no sé mucho, se me hace que nunca se llega a nada [Aquí es donde algunos empezarán a decir “no, que sí se llega a algo”, “que es bien chida”, “que si no sabes mejor ni hables”]. Pero yo, prefiero hablar de temas más interesantes y que a todos preocupan, como: el problema de las extinciones masivas de perritos de la pradera en Tepelmeme de Juárez, por la tala inmoderada de árboles de la zona de los triquis y en la huasteca tarahumara de Verazcruz, en la frontera colindante con Sinaloa, y por consecuencia los problemas de salud que trae a los capitalinos el consumir agua de la llave con desechos fecales en épocas de lluvia ácida ¿Apoco a ustedes no?

Bueno, en realidad prefiero hablar de cualquier cosa, menos de política. Y aunque mi amigo andantte dice que todo es política. Desde lo que haces en público hasta lo que haces en la intimidad de tu cama. Pues para mí sigue siendo un completo dolor de cabeza porque la política es como la religión, sólo sirve para separar gente; Los partidos políticos son como las grandes religiones:

Originalmente es sólo una, que se divide cuando hay gente dentro que no está de acuerdo con los lineamientos, o ya no cree y deciden formar la suya. Así se irán separando cada vez más hasta formarse las 345,376 religiones que existen, aunque algunas nada más varíen en una palabra en sus estatutos; Habrá gente que seguirá siendo creyente, pero sin pertenecer a un lado u otro porque ninguna los convence, también habrá gente que preferirá ser, o se volverá atea al paso del tiempo, porque dejan de creer que existe eso en lo que todos los demás tienen fe.

Y digo: ¡Viva la diversidad! Pero he ahí el problema de esto. NUNCA podrán poner de acuerdo a uno con otro. En la religión, el fin de todos es el mismo. Creer en una necesidad histórica figura divina, aunque este tenga distintos nombres. Y sin embargo, creo que sería más fácil hacerles ver eso a un musulmán y un cristiano que hacerles ver a dos políticos de distinto partido que su fin también, como en la religión, debe ser uno solo.

Yo creo que estamos en un momento en que ya no es posible salvar al país. Ni votando por el PRI, PAN, PRD, PVEM, PSD, PEDO, PUM, PANAL, PIN, PON, PAPAS, PT, PC, PAZ, PUTO, PRO, PEPA, PXD, PXX, PIDOS, PTR, PRIAN, PFP, PPPKS (léase pepe pecas), o los que sea que existan. Ni anulando el voto, ni absteniéndose, ni nada.

¿Entonces cómo?
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¡Pues yo qué voy a saber! Yo doy clases de matemáticas, cocino y hago monitos ¿Creyeron que iba a traerles la respuesta? Pues no. Sé que es un problema que también debería de preocuparme, y lo hace, pero simplemente no sé cuál sea la solución. Me preocupa, pero no me ocupa.

Pero es que es tan complejo que no se me ocurre nada. Solo esperar a que aparezca por ahí algún héroe tipo V, que de verdad (Pero de verdad) quiera venir a cambiar las cosas, y que sea un verdadero líder que mueva gente y sea bueno (Pero de verdad)… ¡ajá! y luego despertamos y muchos creen que ese V es el peje, pero luego pierde la cabeza y crea su gobierno legítimo y... Bueno saben la historia.

Muchos dicen que la revolución es la solución, Pero el país ya no está para revoluciones señores ¿alguno de ustedes se ha puesto a pensar que ahora existe algo que haría que fracasara una? Algo que hace 100 y 200 años, cuando la revolución e independencia, respectivamente, no había.


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¡Tadám!


Situación 1:
Él: ¡Vieja, ya vienen los revolucionarios! ¡Prepárame el lonche!
Ella: ¡'pérate viejo que estoy viendo la Rosa de guadalupe!


Situación 2:
Ella: ¡Viejo ya vienen los soldados!
Él: Ya voooy, nada más que acaben los penales.


Y tal vez dirán que soy un pesimista, pero no. Al contrario, soy un optimista muy bien informado.

Así qué: después de tantísimo choro, vengo a decirles que si quieren no ir a votar porque hay futbol… Pues HÁGANLO, si quieren anular su voto, HÁGANLO, si quieren votar por el PRI, PAN o PRD pues HÁGANLO, si quieren votar por el menos peor, pues HÁGANLO. En tres años, cuando sean las próximas elecciones veremos los grandísimos cambios que hemos logrado…


Cada quién es libre de hacer de su culo boleta electoral un papalote.

... Yo haré de la mía un avioncito.


¿Ustedes creen que aún existe alguna solución?, ¿Esperamos a V?, ¿Estamos de plano ya bien jodidos? Vamos opinen


domingo, 7 de junio de 2009

Sueños raros de mitad del siglo XVII

Acabo (casi) de despertarme. No pude dormir bien pues aparte de que como bien sabrán, me desvelo, y tuve sueños raros durante toda la noche.

Para empezar, como a eso de las 6 de la mañana me desperté de repente porque estaba yo temblando, como una suerte de convulsiones raras; Soñaba, que yo era parte de una sociedad secreta especial que combatía contra demonios, espíritus, brujas, dinosaurios (¡Sí! Dinosaurios ¡y qué!, es mi sueño) y cosas así del-mal. Éramos siete en total los "elegidos" que teníamos ese don de poder exorcizar toda clase de cosas malas, aparte de esto, todos teníamos otro poder especial [Yo podía empatizar con la gente; chafísima mi poder porque había quienes volaban o hacían saltos así tipo el Tigre y el Dragón, o los más jodidos hasta desaparecian y hacían cosas de superhéroe gringo, y yo, empatizando con las emociones de la pinchi gente] y resulta que estábamos al servicio nada más ni nada menos que de Luis XIII ¡Qui'hubo! Eramos los héroes de la Francia del siglo XVII.

De pronto hay por ahí unos de esos momentos en que trato de controlar el sueño (volverlo lúcido) y ahí hay una pausa crítica, como si viera una película y le pusieran stop y yo fuera el único que podía moverse. Definitivamente, mi inconsciente no iba a permitir que mi conciencia tomara el control.

Entonces dejé de tratar de llevar el rumbo del sueño y éste siguió. Bueno no los voy aburrir diciendo que éramos unos chingones en el arte de la exorcizada y del combate contra brujas, demonios y dinosaurios. Lo chingón es cuando de pronto uno de esos enemigos que no podíamos atrapar resultó ser un achichincle del mismísimo Cardenal Richelieu himself.

(No sé bien de tiempos, años y eso del tiempo en que suceden las cosas, Richelieu sí es contemporáneo de Luis XIII, eso sí. Además ¡Qué importa! No confíen en la credibilidad de un sueño en donde hay dinosaurios en el siglo XVII)

Pues el Cardenal Richelieu, el mero mero de la iglesia católica de ese tiempo era el jefe de todos los fantasmas, demonios y dinosaurios (...). Pero eso lo descubrimos hasta el día en que hechizó a Luis XIII y un demonio muy poderoso se le metió. El poder de los siete juntos no era suficiente. Para poder liberarlo habría que matarlo y obvio no íbamos a matar a nuestro Rey. Entonces uno de los más chingones de todos, el que podía volar me dijo -Usa tu poder para que el espíritu malévolo pase a ti, y así liberamos a su majestá y ya luego vemos cómo te liberamos a ti - Y yo pues no quería, a ver por qué no se le metía a él ¡yo porqué! Aparte que yo sabía que el rey sí estaba sufriendo cañón y no quería eso para mí, se me trepó el miedo bien feo. Pero al final me convencieron (En realidad me "convenció" el que tenía el poder de influir en la mente de los demás, pfff y yo sólo era empático, lo más jodidido me dejaron) y pasé el demonio a mi cuerpo.

Sentía yo bien feo como que algo me quemaba por dentro y decidieron aplicarme el más grande hechizo que teníamos que era una especie de oración en algún lenguaje extraño (que acá entre nos, era un lenguaje inventado por nosotros , los elegidos, para apantallar a todos, pero aparte funcionaba jijiji) que requería que los siete al mismo tiempo lo dijéramos para que tuviera mejor efecto, sólo que era un arma muy peligrosa porque podríamos matar al poseído. Pero eran sólo 6, yo estaba ahí tirado revolcándome en el suelo, y me dijeron "repítelo tú también" y así como estaba todo poseído malvibroso saqué fuerzas y repetía las palabras de ellos.

Cada vez sufría más y me retorcía como cucaracha fumigada moviendo la patita... Y de repente fui despertando gradualmente, temblando y repitiendo las palabras esas: "Korpreska Ibram tresca deplovium, korpreska ibram tresca sifum" Naaah, no eran esas, pero era algo así, y suenan apantalladoras ¿no?



Me volvi a dormir y de repente por momentos el mismo sueño volvía, y despertaba de nuevo. Así pasó varias veces hasta que me dormí por fin y ya los sueños eran otros. De pronto soñé también que estaba en una ciudad, y que había sucedido "algo" (que nunca supe qué ) que hacía que todos huyeran despavoridos. Nunca supe si era un godzilla, un ataque nuclear, influenzombies, una epidemia, una guerra o algo así, pero todos se iban, y yo los veía desde mi ventana mientras cocinaba, jijiji.

Y luego desperté y lo primero que hice fue recordar todo bien antes de hacer cualquier cosa, porque cuando me despierto y luego hago otra cosa que no sea recordar el sueño, lo olvido. para siempre jamás.


miércoles, 13 de mayo de 2009

Melomaneando

"La música debe escucharse a media luz, a fin de que la atmósfera musical no se vea alterada por las sensaciones visuales"
Stendhal


Detengan su música, denle play a esta canción, luego lean el post:




Cuando voy en el camión siempre me gusta ir del lado de la ventanilla y recargarme. Duermo casi siempre, duermo si no voy leyendo.

En estos días no he leído, entonces escucho música, y duermo.

Cuando las canciones me gustan las puedo repetir una y otra vez hasta el cansancio. Alguna vez platiqué acá de la sinestesia con los sonidos agradables. Entonces, sumado a esto las canciones que me gustan resultan un goce placentero.

Volviendo al camión, que es en donde más puedo estar haciendo sólo eso -escuchar la música- cierro los ojos, me recargo e imagino una historia para esa canción. De forma muy protagónica le pongo soundtrack a una anécdota del pasado, o a una historia del futuro. Eso hace más rico el momento de escuchar la canción.

Dos veces me ha sucedido que he dormido con una sola canción -o un sólo disco- repitiéndose una y otra vez ad infinitum y esas raras o -no tanto- historias se vuelven sueños.

Esta canción que están escuchando es la que me está retumbando los oídos últimamente y me crea una historia muy linda y un poco nostálgica (que ESTRICTAMENTE no es eso porque la nostalgia es un anhelo del pasado. Y yo, yo siento lo mismo pero respecto a algo que apenas vendrá)** y que si quisiera postearía acá, pero esa si la guardo para mí.




** ¿Cómo se llama ese sentimiento entonces? que no es nostalgia pero que se siente igual.

***

UPDATE: Hace unos cuántos meses tuve la oportunidad de conocer a una gran persona -en persona- porque la conocía por internet, que llegó para quedarse. Misterioso, paranoico, loco, imaginativo y raro serían algunos de los adjetivos que lo describen, pero sin duda un GRAN amigo que como al Duvalín, no lo cambio por nada. Hoy es su cumpleaños y por eso quiero mandarle desde acá un gran abrazo y muchas felicitaciones.


martes, 21 de abril de 2009

Antes

Antes, cuando vivía sin preocupaciones, en un mundo alterno creado por la infancia y parte de la adolescencia encontraba placer en cosas tan pequeñas como el hecho de comprar un CD -original- y tomar el cancionero y hojearlo, y ver la letra de las canciones.

Esto lo recordé porque hace rato, en el trabajo una alumna me enseñó su disco de un grupo que no conozco pero a ella le fascina y con mucha emoción lo tomaba entre sus manos. Entonces me recordé a mí en mis tiempos mozos comprando CDs de esos grupos y cantantes que ahora me da vergüenza de sólo pensarlos.

Cada vez que me preguntan si me gusta el mar los recuerdos que mi mente evoca son los de mi infancia también -de las primeras veces que iba y que me encantaba- y contesto que sí. Aunque dentro de mí yo sé que no me gusta y muchos motivos me sobran. O bueno, no es que no me guste, sino que ya no lo disfruto como antes. Incluso son momentos en específico los que se sobreponen.

Los recuerdos de la infancia son tan grandes, o de mayor calidad tal vez, que quedan muy marcados. Me sucede lo mismo con las albercas, las calcomanías (¿Alguien recuerda las rascahuele?), el helado de coco, la Navidad, los plátanos flameados, los aviones, los esquímos, y muchas cosas más que no están necesariamente reservadas para niños y que podría disfrutar sin ningún problema.

Creo que me estoy haciendo muy muy viejo ¡Snif!

A ver mi estimado público. ¿Cuáles objetos o situaciones ya no disfrutan tanto como lo hacían cuando eran niños?


¿Acaso soy el único traumado con eso?

lunes, 9 de marzo de 2009

Sending postcards for Dummies

Son muchos los que me han preguntado cómo enviar una postal por correo tradicional. (¡Sí! aún funciona) Entonces acá les dejo estos sencillos 6 pasos para enviar una postal por correo tradicional y no morir en el intento. ¡No tengan miedo!¡Ánimo!


1. Compramos la postal que más nos guste: Hay muchos lugares por todos lados donde las venden. Elegimos la más bonita que veamos. Su precio oscila entre los 5 y 10 pesos mexicanos (de las normales) Porque hay algunas que son de diseñadores y de galerías y cosas así que son caras, pero bueno... ¿Dudas hasta acá?



2. Compramos los timbres postales: Los timbres tienen un valor facial, que es el precio de lo que pagamos por ellos y que dice en la esquina superior izquierda normalmente.... Hay desde 50 centavos, hasta de 50 o 100 pesos. En este caso si vamos a hacer un envío nacional (dentro de México obviamente) El precio por el envío de la postal es de $6.50. En la oficina postal digan:

- Esteee, me da un timbre de seiscincuenta? o bien

- Ehmm, me da un timbre para envío nacional....

Si ustedes harán un envío a Sudamérica o Europa el precio es de 13 pesos, para Estados Unidos, Canadá y centro américa 10.50 y si es al resto del mundo 14.50. Pero bueno eso ya es un nivel más avanzado.

Pueden combinar varios timbres para juntar el valor del envio. Ejemplo: Un timbre de 5 pesos y otro de 1.50 para completar lo del envío.

3. Identificar los lados de la postal: La postal tiene dos lados, uno en blanco y otro con la imagen... OJO: No confundirlos!!!



4. Pegar el timbre postal: Pegamos el timbre postal en la esquina superior derecha de la parte BLANCA (consulte el paso anterior si no sabe cuál es). Los timbres tienen también dos lados, una parte blanca y la imagen... La parte blanca está engomada, sólo hay que activar ese pegamento ... ¿Cómo? Puede ser con agua, pero échele babita no pasa nada... ándele, con babita pega mejor.


4. Escribir la dirección del Destinatario: (o sea de la persona que recibirá la postal) Traten de escribirlo claro y no tan amontonado. En máximo 5 lineas y no olviden el CÓDIGO POSTAL. (Pueden darle clic a la imagen para hacerla más grande)



5. Escribimos el resto de la postal: En el lado izquierdo escribimos tooooodo lo que queramos, o todo lo que nos alcance..

6. Vamos a la oficina de correos: A dejar la postal en el buzón correspondiente. No pongo imagen porque cada oficina de correos es distinta y esto podría confundirlos.


Bien mis queridos educandos. Hoy hemos aprendido cómo enviar una tarjeta postal por métodos arcaicos pero que aún siguen vigentes. ¡Snif!


PD. Si después de esto usted tiene dudas con respecto al envío de postales marque al 01-800-imadummy donde con gusto una de nuestras operadoras lo atenderá.

lunes, 16 de febrero de 2009

Verde

Hace mucho tiempo, en una de esas fiestas que terminan en la playa hubo un amigo que de repente así de la nada sacó su churrito de mota y que lo prende y que se pone a fumar. Fue ésa, la primera vez que supe cual era el olor ese característico de petate quemado del que muchos hablaban. Entonces me alarmé, porque eso olía mucho y alguien podía venir, y llevarnos a la cárcel y pudrirnos ahí el resto de nuestras vidas por posesión ilegal de drogas. Ok, no tanto así. Pero me asusté y como yo era bien ñoño (sí, más) que me voy porque a mi no me gustaban esas jodederas.

Otra vez, cuando otra de esas fiestas acabó en la playa, otro güey sacó su churrito, pero ahora lo roló y vi que todos le jalaban y entonces pues decidí probar. Y no me gustó porque el sabor era más fuerte que el del cigarro y aparte raspaba la garganta y daban ganas de toser. Entonces mejor no le seguí y nada más me senté con una amiga a contemplar como los demás andaban riése y riése de cualquier cosita. Y yo nada más medio mareado y con un poco de sed.

La primera vez que la probé, así bien bien. Tenia yo como 18 años y ¡fue bien raro goeeey! Estaba yo con unos amigos en una fiesta, ya había acabado casi todo y dijeron -Vamos a fumar- y al principio me puse bien fresa como de costumbre pero mi amiga que sabía que ya le traía ganas (a la mota, no a ella) me dijo -ay andaleeeéeéé, volemos juntos - Y pues decidí entrarle (a la mota, no a ella). Total que como a la tercera pasada yo ya andaba bien puesto y no supe dónde andaba mi amiga que según iba a volar conmigo. Tomó otro rumbo y ya ni supe.

Fue bien raro porque toooodo se hacía más lento. Las canciones duraban hooooras. Cosas que nunca había sentido, como el corazón latiendo a una velocidad increíble y haciendo bonitas melodías (eso sentía yo ) Y las lucecitas de colores y los túneles. ¡No, no, no! bien chida la cosa. Luego me dormí y mi amiga nunca volvió. Hasta el lunes en la escuela la volví a ver. Que según se había sentido mal y otro amigo la "acompañó" a que se "durmiera".

Mucho tiempo después un amigo quería probarla, pero no teníamos amigos jipis que nos pudieran abastecer, entonces recurrimos a una amiga de la escuela que tenía un novio que le entraba (a la mota... Bueno a ella también) para que nos dijera dónde, cuándo y con quién conseguirla. Y nos mandó a la Escuela de Bellas Artes con una japonesa, que nunca supimos quien era. No la encontramos y nos dio penita preguntar porque al parecer ya tenía la fama de vender eso nada más, y entonces que siempre no. Además había que proteger nuestra reputación.

Pero entonces una vez mi amiga, la del novio de la mois. Me dijo que haría "pasteles mágicos" y le pedí que me guardara un pedacito. Total que me llevó una rebanada grande y yo decidí compartir con mi amigo (ahora examigo) el que la quería probar, y nos lo comimos ahí afuera de la escuela. Y no pasaba nada, y salimos al centro, fuimos a acompañar a la amiga a una estética, regresamos al centro y no pasaba nada. Volvimos a la escuela, y que nos pega, pero así bien poquito y ya. Fue como un placebo creo. Nos reímos como mensos durante mucho tiempo pero no supimos si fue por el pastel porque de por sí nos reíamos de cualquier pendejadita.

Después después. A un amigo le confisqué la mota que guardaba para una fiesta para que no se la fumara porque estaba por una etapa en que le entraba muy muy seguido y yo como buen amigo que me la llevo y la escondo.

Y entonces ya después estando acá en mi casa que la encuentro y que me da la curiosidad y que me fumo un churrito ¡YO SOLO! ¡Nooooo! esa vez fue horrible. Primero estaba todo normal. Yo andaba platicando con gente en el messenger y de repente ya no enfocaba, y empecé a reírme solo, pero así bien fuerte. Y se me iba el avión, y mejor apagué la compu, y que me meto en mi cama y de repente veía mucho humo y me asusté. -No vaya ser que me asfixie. Y me asomé por mi ventana tantito y vi a mi mamá en la cocina. Y la escuchaba que hablaba y de repente creía que se había dado cuenta y que en cualquier momento subiría a mi cuarto a ver, y no no no! Una paranoia loca. Me asusté así bien malpedo, entonces cuando escuché que se metió a su cuarto yo seguía escuchando que hablaba de mi y que vendría. Que abro un poco la ventana qu'esque para que se fuera el humo, y como veía que no se iba que la abro toda y que apago las luces y que me acuesto en mi cama, y mi corazón latía rápido y sentía como unas pequeñas convulsiones arrítmicas que movían toda la cama y que el sonido era tan fuerte que todos escuchaban, y sentía que en cualquier momento vendrían. Entonces el efecto, sumado al miedo hacía que mi corazón latiera tan rápido que sentía que me daría un paro y vendrían por mí los de la cruz roja me llevarían en la ambulancia y que moriría en el camino. Jajaja Una paranoia como nunca. En serio, esa vez fue horrible y prometí ya no hacerlo nunca más.

No hace falta mecionar que desperté super resfriado y casi con hipotermia porque llovió y hacía frío y las ventanas abiertas toda la noche y me cayó todo el sereno de la media noche, jijiji

Pero después la probé otra vez (ahora sí no estaba solo) y estuvo chido Jejejeje. y luego otra, pero el malviaje estuvo bien feo también, que conté acá. Entonces mejor ya no. Ahora sólo me drogo con café y con chocolate.

Me acordé de todo esto leyendo un post de Plaqueta, sobre eso mismo.

Por eso chicos. ¡No consuman drogas..... si están solos Jojojo!

miércoles, 21 de enero de 2009

Chocodrugs

He descubierto que el chocolate es adictivo, provoca en mí una reacción de placer como una sensación de estar después de una buena dosis de amor ... o sexo. Ahora entiendo porque tiene propiedades antidepresivas. Llegó un momento en que creí que caería en una sobredosis por la cantidad de chocolate que ingerí en todo el día, pero no fue así. Era exagerada la dosis de chocolate que debía de haber en mi organismo. Me sentía como aquella vez en que me drogaban....



***

Hace unos años cuando yo estaba rebelde con mi papá y nuestra relación no era nada buena. Decidió pues llevarme con un psicólogo. Mi prima que es médico dijo - ¡Ah! yo conozco a uno, que es psiquiatra, pero también tiene sus estudios de psicología.
Entonces a mi papá se le hizo fácil mandarme con él y para colmo cobraba re-caro el wey.

Recuerdo que las sesiones eran de lo más harto aburridas y tediosas que ustedes puedan imaginar, y yo no ponía atención de lo que decía el tipo porque él era viejo y aburrido. Todo iba bien, o más o menos bien, en lo que cabe porque aprendí después de varias sesiones a ponerme en un estado de trance muy alto y mi cabeza sólo asentía mecánicamente a sus preguntas mientras yo desenmarañaba otras cosas en mi mente y volaba fuera de su consultorio.

Une vez el doc tuvo la fantástica (pfff) idea de hacer una terapia junto con mi mamá y mi papá. ¡No, no, no, no! ¡Error! Mi mamá le dijo al doc que yo sufría de insomnio, que a veces me deprimía, que hacía esto y hacía el otro y así. Mi papá también empezó a meter su cuchara. Y ahí empezó todo. Lo del insomnio era cierto, pero lo de las depresiones fueron sólo algunas etapas de mi vida, y en ese momento pasaba por una decpción amorosa, pero bueh... eso ya había sido hace muuucho tiempo, pero ellos lo maximizaron todo mal plan.

Entonces lo que pasó después es que a partir de ese momento el wey me empezó a medicar. Las pastillas eran muy fuertes, así que me la tenía que tomar junto con alimentos, una al día. Y con esa tenía. Eran tan pero tan fuertes que sólo te las venden con la receta y al final te la sellan atrás con uno de esos sellitos de la Secretaría de Salud, y con tres sellitos ya no te vendían más hasta que llevaras otra receta.

La pastillita esa me apendejaba brutalmente que me dormía luego, pues me aguangaba todo y prefería estar en cama. Las depresiones volvieron, pero pues ¡obvio! Pinche pastilla me tenía super apagado siempre y me ponía triste y pensaba en pendejada y media y mi mente volaba. El doc me recomendaba salir a caminar en las tardes, pero ni madres los hacía porque aparte con la droga que me daba ni ganas me tenía de hacer algo, menos moverme.

Una vez organicé una fiesta en mi casa y ¡uff! estuvo buenísima, pero todo el malibú con jugo de piña (aparte bien fresa) que me tomé se cruzó con el medicamento, porque me sentía horrible en la noche, no quise decirle a nadie para que no se preocuparan así que me fui a acostar a mi cuarto. Sudaba frío, me dolía la cabeza, me sentía mareadísimo, tenía naúseas y no, no no, era bien feo. Tuve pesadillas, ¡juro que vi que la virgencita! ¡y que me hablaba! ¡No, no, no! y al otro día mi cuerpo temblaba bien feo. Y así todo todo crudo-tembloroso-dopado me tuve que poner a hacer el aseo de la casa.

Entonces en ese momento me enojé y dije que ya nunca más volvería a ir con el doctor, y así fue. Eso y aparte que quería ponerme a hacer dibujitos, quería que escribiera historias y esas mamadas que dan un montón de flojera. Y pues ya nunca más volví.

¡Desde ese momento dejé las drogas!



Ahora me basta con sólo chocolate para estar igual

domingo, 11 de enero de 2009

Las cabañuelas. Que no son lo mismo que las cabañas

Hoy el clima cambió de una forma muy drástica. Empezó a hacer frío y a correr mucho aire frío. Casi todo el día estuvo nublado. Entonces le dije a mi hermano -El clima se ha vuelto loco.

Luego mi mamá preguntó, que a cómo estamos y le dije que a 11. Entonces me dice -En noviembre va a correr mucho aire y hará frío. Luego hubo un momento de silencio y nos soltamos a reir después. Fue entonces que recordé esas creencias del pueblo de mi abuelo (q.e.p.d). Acerca de los primeros doce días del año. Igual y creo que esas creencias han de ser de varios lugares. Y bueno el caso es que según eso el clima del primer día del año reflejará como será el clima en todo Enero, el dos el de Febrero, y así sucesivamente.

Curiosamente el día 7 (lo recuerdo muy bien porque ese día regresé a trabajar (¡Snif snif!)) Hizo mucho mucho calor durante el día, o sea Julio ¡Pues sí! El verano. Los demás días no puse atención, pero pues hoy sí porque fue el cambio muy repentino a como estuvo ayer.

Yo no creo en eso, pero sí son coincidencias raras. Y yo estaba bien sorprendido con el clima otoñal de hoy, jujuju. Incluso hay años en que llueve en los días que corresponde a los meses en que llueve mucho.

Eso según mi mamá, después de tratar de recordar el nombre por más de 2 horas, me dijo que se llaman "cabañuelas". Así que wikipedié(sic) la palabra y acá tienen mis estimados lectores. Ésta es la definición wikipediesca (sic):

Las cabañuelas (llamadas así en América y el sur de España, en el norte de España se denominan témporas) son un conjunto de métodos tradicionales que pretenden predecir el tiempo atmosférico a largo plazo.

Artículo completo acá.
Pues no hace falta leerlo todo para saber que esas predicciones bien piñatas existen desde siempre. Y aparte ahí explican algunos otros métodos, entonces no lo esperen más, inventen sus métodos y conviértanse en unos expertos en cabañuelas desde ahora, jojojo.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Aromas, secretos y recuerdos

Ayer mientras hacía unas compras de navidad. ¿No ven que les decía que ahora soy todo un ama de casa desesperada? Pues entre todas las vueltas que dí, pasaba por un lugar y de repente sentí "El olor a Navidad". Lástima que ya no tengo mi antiguo blog sino enlazaría el post donde hace un año comentaba que, o ya estaba yo muy viejo, o las navidades ya no son iguales porque el año pasado la navidad se me hizo que llegó para mí muy rápido, sin toda la parafernalia de siempre, la emoción y todas esas cosas.
Bueno el caso es que al instante que me llegó el "olor a navidad" que no era más que el olor de un pino de navidad de una tienda empecé a recordar muchísimas cosas. Pero aparte no era de cualquier pino, sino uno en especial. Uno era el que tenía ese aroma. O tal vez soy sólo yo el que identifica ese olor como distinto porque huele al pino que cada año se ponía en mi casa y como vivía en una casita chiquita de infonavit el olor al sacarse el arbolito de su caja invadía todo el ambiente y "olía a navidad".
Ese olor fue el que ayer me trajo muchísimos recuerdos y a la vez ninguno. Porque a pesar de que el olor me remontaba a las Navidades de mi infancia no recordaba ninguna pasada en esa casa chiquita de infonavit. Y aunque suena mamón ese olor ayer como que representó para mí lo que muchos llaman "El espíritu de la Navidad" pues más allá de cualquier cosa que yo crea, o no crea más bien, de la Navidad, esos recuerdos de infancia son los que me hicieron sentirme feliz porque valen muchísimo más que cualquier otra cosa.

***

Una vez caminando por la calle sentí un delicioso aroma, el perfume de algún chavo que pasaba a mi lado y no pude evitar aspirar profundamente como queriendo quedarme con todo el olor y voltear a verlo. Ese perfume del cual desconocía en ese momento el nombre me hizo recordar a alguien muy importante para mí que olía así. No cabía duda, el mismo perfume.
Una vez (distinta a la una vez anterior) en una tienda departamental estaba yo decidido a comprarme mi perfume. El de siempre pues ya se me iba a acabar el que yo tenía. En eso mi hermano me dice: huele estos, acercándome su brazo para que yo percibiera los que se había puesto. Y ahí estaba el que tanto quería saber desde hace mucho tiempo como se llamaba. Lo busqué y compré ese. Recuerdo que exageraba en el uso que le daba a ese perfume. Lo usaba en exceso. Pero es que me transportaba ese perfume, era como una droga que me envolvía de recuerdos y todo muy chido. Hasta que se me acabó y ya no lo he comprado.
Hace unos días encontrábame yo en en el super donde tienen aprecio por tí y pasó un muchacho a mi lado y ahí estaba. Ese perfume. Lo seguí hasta que la obviedad era demasiado y preferí dejarlo por la paz. Definitivamente ese perfume es mi perdición. Lo compraré de nuevo, O regálenmelo.

***

Desde hace unos días estoy acordándome mucho de las calcomaías esas de "Rasca y Huele" ¿Alguien se acuerda? Había de muchos olores. En especial la de olor a nuez. ¡Oh! qué recuerdos. Aún no he logrado encontrar nada con ese olor pero cuando lo haga seré feliz y miles de recuerdos volverán. Muchísimos más de los que ahora tengo sin necesidad de olerlo.


Y así.



PD. El perfume es Emporio White de Armani por si alguien desea regalármelo para Navidad.

miércoles, 8 de octubre de 2008

El post drogado

Soñé que había cosas donde ya no las hay, soñé que veía cosas que ya no existen. La inconsciencia ha podido más que la conciencia. Las fotos se fueron desempolvando poco a poco y se colocaron en el lugar correcto, en el espacio preciso, en el tiempo adecuado. Los olores, los detalles, los colores, los tamaños, ¡ y todo! ¡Todo empezó a descubrirse!
¡Esa niebla! esa niebla me ciega y no me deja ver lo que es, ¡Ahora veo lo que no quiero! ¡Es un sueño! Sólo un sueño.
De pronto las telarañas acumuladas de 3 intensos y cambiantes años desaparecieron de un soplo y la frágil capa que separaba lo real de lo ficticio se rompió. Confundiendo más al ya confundido cerebro. Algunos parpadeos permitían separar el sí del no, el hoy del hace tres años, el aquí del allá.
Como un déjà vu constante y no de sensación y duda, sino de certeza e incredulidad.
Ya no sé qué sentí, ya no sé que pasó, ya no sé por qué mi cerebro me jugó un mal rato, o si yo se lo jugué a él. ¡Sí! ¡Es un sueño! ¡Estoy dormido!

¡Despiértenme que el sueño no me gusta!