martes, 2 de febrero de 2010

¿Miedo?

Hace poco más de un año, como dije en este fotopost, me estaba ahogando en un río. Fue en la Navidad del 2008 cuando creí que iba a morir. No exagero, es la vez en que sentí la muerte más cercana.

Habíamos ido a la orilla de un río a asar carnes y pasar una bonita (sic) Navidad familiar. Todo estuvo muy bien salvo al final cuando mis primos, mi hermana y yo fuimos a explorar más del río pues en la parte en dónde estábamos el agua nos llegaba hasta los tobillos; llegamos a una parte muy honda y mi hermana quería nadar, pero me dijo que entrara con ella porque no sabía nadar muy bien. Después de varios intentos logró convencerme pues estar en pantalones de mezclilla que se pesan con el agua no es la mejor manera de nadar. Como pude me los doblé hasta las rodillas y entré al agua junto a ella.

Ya más animado estuve nadando un poco y ella también. Cuando pasamos a una parte más honda aún, una corriente la jaló y se asustó. Fui por ella sin ningún problema, pero otra corriente más fuerte nos jaló a los dos; mi hermana comenzó a desesperarse porque ni pisando de puntas lograba tocar el suelo. De pronto me vi luchando entre dos fuerzas muy grandes: por una parte la corriente del río que nos llevaba a lo más profundo y por otra, la desesperación de ella, que no me dejaba nadar bien.

Lo que hubiera hecho ahora, según me han dicho sería golpearla fuerte para tranquilizarla, pues cuando la gente que se está ahogando no coopera es muy difícil rescatarla. Pero nunca se me ocurrió eso, no lo hice.

Poco a poco yo iba perdiendo fuerzas y creí que no lo contaría. De reojo vi a mi tío que de casualidad se había acercado a ver cómo estábamos. Se lanzó al agua y sacó a mi hermana. Yo, ya sin fuerzas me estaba dejando vencer por la corriente, la ropa me pesaba, los brazos me dolían y había tragado mucha agua.

La sensación era horrible. Veía: agua, agua, cielo, agua, agua, cielo, agua. Escuchaba sólo el movimiento de mis brazos y pies y mi nombre a lo lejos.

En un último golpe de energía logré nadar a la orilla. Salí. Me tiré en la arena y sentí que mi alma regresaba al cuerpo.

Esos 3 o 4 minutos fueron los más desesperantes que he tenido en toda mi vida.

A partir de ahí, me da miedo estar en ríos, mares y/o lagos. Lo que contaba de los momentos de tranquilidad en este post mientras estaba en la laguna cambió poco después a una sensación de miedo al darme cuenta que ninguno de nosotros llevaba un chaleco salvavidas y que mi hermana aún "no sabe nadar bien".

Tal vez algún día deba superar este miedo pero por lo pronto me mantendré alejado de grandes superficies de agua.

15 comentarios:

Abbita dijo...

Cuando tenía 4 años, me estaba ahogando en una alberca, y es curioso como tengo ese recuerdo, porque me veo a mi misma deslizandome por el agua, pero como si me viera desde afuera, no se si me explico como jejeje.

Lo siguiente, fue que me desperte en el cuarto de hotel, y con mi tía y mis primos a mi lado.

Claro despues de eso no me dejaron asomar ni por error a la alberca, me tuve que conformar con estar en el jacuzzi con muchos viejitos xD

combo!

Ches dijo...

Ja, Segundas!

Hasta me emocione! Jaja. Pues estuvo muy cabrón tu caso entonces. Yo estuve a punto de ahogarme 2 veces, pero era un mocoso pedorro todavia. Una de ellas me dieron respiración de boca a boca de hecho.

Otra ocasión casi me ahogo en secreto en un todo incluido en Playa del Carmen, fui de idiota a la parte mas profunda de la piscina y como era temporada baja no había nadie, obviamente no se nadar. Pues fueron como 2 minutos tratando de salir y agarrarme de algo y no podía y toda la gente estaba muy lejos. Al final salí como pude con cara de idiota y muriéndome de pena por dentro, que aunque nadie me vio, hubiese sido la muerte mas vergonzosa. Jaja.

Un saludote.

Ego dijo...

TOda la culpa la tiene tu hermana.

OmaruS dijo...

yo tmb una vez de chico (3-4 años) me avente a la alberca sin salvavidas y de no ser x q 1 señor se apiado de mi me hubiera ahogado...

lo supere y hoy soy un gran nadador... bueno no

me encanta el agua ^_^

Saludos!!

Fire_tony dijo...

He estado cuatro veces a punto de morir ahogado y tres han sido en agua. Sí, te entiendo, no está nada padre. Dos de esas tres han sido por algo como lo que te pasó a ti.

Jaime Rivera dijo...

Y con toda razón. Yo también tendría muchas reservas para volver a acercarme al agua.

Sabandija dijo...

Yo también he pasado por lo mismo unas tres veces, horrible, traumático y al que me rescató una de esas veces, lo dejé todo rasguñado bien feo en la espalda, por mi desesperación.
Ya van varios post que leo en estos días acerca de la experiencia de estar a punto de morir ahogado ¿se ponen de acuerdo, o qué?
Saludos,
pd(te mandé una solicitud en twitter, ojalá aceptes porque no muerdo y soy fans de tu blog)

Morinakemi dijo...

cuando estudiaba la prepa murió un chavo en un *viaje de estudio*, ahogado en un río de nayarit o Gdl, creo. nunca lo conocí, pero una amiga de mi hermana que lo vio morir nos contó todo el pedo.

fue horrible, pasó meses de estrés postraumático al recordar 'la mano del chico' flotando en el agua, y como cuando lo sacaron era una masa amorfa e hinchada de agua cubierta por algas.

que miedo

Mar dijo...

Qué horror.

Después de eso, yo no volvería a tener contacto con el agua más que con la de la regadera.

¿Es cierto eso que dice Jack Dawson en Titanic? ¿Que cuando uno se está ahogando no puedes pensar en nada? Tu descripción parece harto amable. Yo juraría que es un momento aterrador donde lo único que atraviesa por tu cabeza es que estás muriendo de una forma horrenda y dolorosa.

ANYELYT.. dijo...

Si solo con las precauciones necesarias me acercaria a una alberca.
SALUDOS.

N. dijo...

Horror. Nunca me ha pasado. Horror.

=S

Fabiola dijo...

Uy que susto! A mi afortunadamente no me pasado un susto con el agua.

Pero si con autos, tal vez algùn dìa lo posteè. Saludos.

Darinka Rodríguez dijo...

Más que una sensación, el miedo es una certeza irreparable.

Miedo, dices... pavor, horror y pánico. Lo que tú viviste es digno de ser una escena de una película de terror.

La turbación que le sobreviene al acercamiento de la muerte es la única que consuela.

Sobreviviste, y eso es mucho más asombro que cualquier sobresalto de miedo.

Sobreviviste, y qué bueno que haya sido así. Ahora sé con quién puedo quedarme en la orilla mientras todos se aventuran a las profundidades.

¿Miedo? ¿Precaución? ¿Prudencia? ¿Cobardía? Que lo nombren como quieran... ellos no saben entonces qué es el miedo.

Te mando un beso.

El Tipo dijo...

Estas bien wey... recuerda tus clases de física. Como el agua estaba en movimiento y la densidad del cuerpo permite flotar en esos casos... relajate... dejate llevar por la corriente y no gastes el aire a lo wey.. solito saldrás a flote y agarrate de la rama más cercana. Lo peligroso era la proximidad con las piedras...

Aaa y algo de condición física también ayuda he!

Andantte dijo...

ya decía yo..
por eso tu problema con el alcohol...

ya ves que dicen que es "andar en el agua"

U_U
waka waka