Los que me conocen saben que soy una persona intensa y de "mecha corta" y que basta solo hacerme enojar tantitito para ponerme iracundo y explosivo, pero pese a todo, soy una persona muy respetuosa y sé cuando y cómo comportarme, sin embargo, una vez que mi paciencia (que algunas veces es mucha) se agota, despiertan al Mr. Hyde dentro del Jekyll que trato de ser siempre porque si no, me consigo muchos problemas. Aunque esa es otra historia.
Una amiga me invitó a una comida familiar. Era el cumpleaños del hijo de su prima. Fuimos su mamá, ella y yo hasta tierras muy lejanas a la promesa de una carne asada muy deliciosa que realmente lo fue. Estoy respirando pesado y sudando ácido úrico mientras escribo estas líneas. Todo estaba bien, me sentí un poco como en casa porque el norte es bien padre y aunque no es el mismo "norte", todo me parecía muy familiar.
Total que justo cuando la carne estaba lista y nos disponíamos a comer, llegó un amigo del esposo de la prima de mi amiga, con sus CINCO HIJOS (creo que desde aquí empieza el problema). Todo iba bien y el tipo parecía muy cagadito con sus comentarios llevaditos y "fuertes" hasta que "fuerte" dejó de tener comillas y se convirtió en algo literal. Cruzando muy aventurada y deliberadamente la barrera con lo grosero.
Yo soy muy callado y hasta un poco tímido al principio con gente que no conozco y entiendo y marcó perfectamente las diferencias de con quien me puedo llevar pesado y con quien no. Por supuesto, si soy el nuevo en un grupo de gente, trato de llevar todo bien, sin juegos, bromas y demás cosas que no me da la poca confianza para hacerlo. Me molestaba su actitud pero no hice nada, pues ni era conmigo ni contra mí, hasta que osó incluirnos en su "jueguito". El cual nunca propiciamos mi dimos pie para que lo siguiera.
Como suelo hacer cuando alguien no me cae bien, empecé a ignorarlo sin mas ni más. Marcando una clara barrera entre lo que decía, hacia y lo que yo quería que formara parte de mi conversación/interacción. Y no me molesta ni me preocupo porque la gente se dé cuenta que los estoy ignorando.
Cuando todos se dieron cuenta que sus comentarios eran muy incómodos y fuera de lugar, solo reían y en cierta forma, le daban cuerda para continuar pues no lo ponían en su lugar. Yo no me pude aguantar y le respondí feo haciendo alusión a que se callara u que le valía - lo que sea que estaba criticando en ese momento-
Por un momento me sentí mal pues yo era el nuevo ahí. El invitado del invitado. El que no tiene nada que hacer metiéndose en cosas que no le importan. Pero si nadie se atrevía a responderle ni llevarse pesado de vuelta porque él es el amigo del esposo de la prima de mi amiga, ¿Quién le dio derecho a él de meterse con los amigos de la esposa de su amigo? Me parece bien padre romper el hielo con gente nueva, que supongo es lo que él en su infimo mundo sin tele con CINCO HIJOS (con un año de diferencia cada uno) quería hacer, pero hay formas. Y faltar el respeto de los demás no es claramente una.
A mí podrán hacerme todo el bullying que quieran (otra cosa es que lo permita y no (o si) me defienda) pero con mis amigos, mi familia y la familia de mis amigos no se metan porque voy a brincar sin importar las consecuencias.
Lo bonito de todo es que (tal vez me lo imaginé) sentí que todos respiraron un poco aliviados después de mi osadía de responderle al que primero atacó. Y la conversación pasó de estar esquivando ataques y groserías "cagadas" a algo más ameno. Pues no le quedó de otra que callarse. Además que lo empezaron a ignorar poquito.
Ya, neta, ¿Qué pasa por la cabeza de la gente que es así de nefasta? ¿no se dan cuenta de que lo están haciendo mal? ¿Qué esperan recibir? ¿QUÉ ESPERAN OBTENER? ¡¿POR QUÉ TIENE CINCO HIJOS?! ¡¿POR QUÉ?!
sábado, 11 de julio de 2015
martes, 16 de junio de 2015
Y nada ha cambiado.
Estoy por cumplir 31 (¡Treinta y un!) años y sigo siendo un pinche inmaduro. Sigo siendo el mismo irresponsable e inmamable de hace 11 años cuando abrí este blog. O el de hace 6, cuando escribía más activamente y contaba todo.
Este sigo siendo yo: http://yanoesmoneda.blogspot.mx/2009/10/mal-amigo.html tal cual. Sin pedos.
C'est la vie... non?
Este sigo siendo yo: http://yanoesmoneda.blogspot.mx/2009/10/mal-amigo.html tal cual. Sin pedos.
C'est la vie... non?
martes, 8 de abril de 2014
Ideas distantes: hace mucho que no recordaba
Tenía la intención de escribir sobre mi nuevo hogar y lo contento que me siento con él. Abrí mi blog, revisé un poco antes. Revisé más. Ya me disponía a escribir. "Un último post", me dije. Luego leí otro. Vi los comentarios, recordé muchas cosas, no me quise detener y me seguí... y me seguí.
De pronto salté a 2010, luego a 2009 y luego a 2008 y así me fui. Y luego ya estaba recordando muchos de los posts que escribí en 2004, cuando apenas tenía 19 años. Me volví a pasar a los comentarios... y después me di un gran salto. Ya estaba leyendo los blogs que solía leer en ese tiempo. Triste fue darme cuenta que ellos, como yo, dejaron de escribir en algún momento. Aunque muy grato encontrarme con un par que si bien ya no son tan frecuentes siguen activos. Comenté, para ver si el contacto puede retomarse, aunque tenga que ser por otro medio.
El fin de semana pasado, Andrés me hizo en Spotify un playlist de Blonde Redhead, para que los escuchara y su música ambientó muy bien mi recorrido cronológico.
¿Qué nos pasó?
Ya vamos a dejar de culpar a Twitter, porque no mató los blogs. Nosotros los dejamos morir y no necesariamente porque las ideas condensadas ya nos gustaban más y nos ahorraban tiempo, sino porque fuimos perdiendo la atención y la gente dejaba de leernos y de comentarnos. Y a nadie nos gusta perder el spotlight. Y entonces emigramos. Tratamos que coexistieran y por un tiempo funcionó, pero al final no lo logramos.
Qué bonita era la cotidianidad de esto, qué bonito era lo desmenuzado, lo extremadamente detallado y la bonita conversación que se hacía. Tanto que aprendí acá, tanto que encontré y descubrí. Tanto, tan bonito pero tan lejano que ahora parece que fue otra vida. ¿Soy el único que lo piensa así?
De pronto caí en cuenta que mis últimas tres relaciones (amorosas) "serias" fueron con gente que conocí en blogs. La interacción siempre fue lenta, muy trabajada, paciente pero a la vez muy fuerte. De la misma forma que esas relaciones que de aquí se desprendieron.
En Twitter todo es más rápido, efímero y volátil. Hasta un poco fútil en algunos casos. Justamente como muchas de las que ahí surgieron.
Y no generalizo, pues de las dos redes conocí a gente valiosísima que sigo conservando a mi lado y que quiero muchísimo. ¿Fin?
Pasando a otro punto y a modo de conclusión: nunca he considerado que tengo una buena redacción, nunca. Pero no entiendo cómo antes lográbamos enlazar todas las ideas que queríamos decir. No como éstas que ahora parecen distantes. Más una serie de tweets que otra cosa. La costumbre tal vez. Y de pronto, mi post se convirtió en un metapost que habla de posts y blogs.
De pronto salté a 2010, luego a 2009 y luego a 2008 y así me fui. Y luego ya estaba recordando muchos de los posts que escribí en 2004, cuando apenas tenía 19 años. Me volví a pasar a los comentarios... y después me di un gran salto. Ya estaba leyendo los blogs que solía leer en ese tiempo. Triste fue darme cuenta que ellos, como yo, dejaron de escribir en algún momento. Aunque muy grato encontrarme con un par que si bien ya no son tan frecuentes siguen activos. Comenté, para ver si el contacto puede retomarse, aunque tenga que ser por otro medio.
El fin de semana pasado, Andrés me hizo en Spotify un playlist de Blonde Redhead, para que los escuchara y su música ambientó muy bien mi recorrido cronológico.
¿Qué nos pasó?
Ya vamos a dejar de culpar a Twitter, porque no mató los blogs. Nosotros los dejamos morir y no necesariamente porque las ideas condensadas ya nos gustaban más y nos ahorraban tiempo, sino porque fuimos perdiendo la atención y la gente dejaba de leernos y de comentarnos. Y a nadie nos gusta perder el spotlight. Y entonces emigramos. Tratamos que coexistieran y por un tiempo funcionó, pero al final no lo logramos.
Qué bonita era la cotidianidad de esto, qué bonito era lo desmenuzado, lo extremadamente detallado y la bonita conversación que se hacía. Tanto que aprendí acá, tanto que encontré y descubrí. Tanto, tan bonito pero tan lejano que ahora parece que fue otra vida. ¿Soy el único que lo piensa así?
De pronto caí en cuenta que mis últimas tres relaciones (amorosas) "serias" fueron con gente que conocí en blogs. La interacción siempre fue lenta, muy trabajada, paciente pero a la vez muy fuerte. De la misma forma que esas relaciones que de aquí se desprendieron.
En Twitter todo es más rápido, efímero y volátil. Hasta un poco fútil en algunos casos. Justamente como muchas de las que ahí surgieron.
Y no generalizo, pues de las dos redes conocí a gente valiosísima que sigo conservando a mi lado y que quiero muchísimo. ¿Fin?
Pasando a otro punto y a modo de conclusión: nunca he considerado que tengo una buena redacción, nunca. Pero no entiendo cómo antes lográbamos enlazar todas las ideas que queríamos decir. No como éstas que ahora parecen distantes. Más una serie de tweets que otra cosa. La costumbre tal vez. Y de pronto, mi post se convirtió en un metapost que habla de posts y blogs.
Del archivo
Crisis precumpleañeras,
De una noche,
DF,
Histerias e historias,
MixPost,
Pasado Remoto
domingo, 7 de octubre de 2012
Apego
Dejé de trabajar un momento y comencé a ver por la ventana. Hace un sol maravilloso allá afuera y un airecito frío (esa combinación es mi clima favorito). Me puse mi chamarra y tirité un poco. Empezó a sonar One more summer de No doubt y de pronto me cayó una cubetada de realidad bien fría que me hizo tiritar más. Y ahora estoy acá escribiendo estas líneas en mi blog como si estuviéramos en 2009.
Odio los domingos.
Los domingos no tengo nada mejor que hacer que trabajar. No está bien. Por donde se le vea. No es que sea un workaholic sin remedio. No es que me "negreen". Es que es lo único que me ayuda a no pensar demasiadas cosas que, si lo hiciera, indudablemente me llevarían a deprimirme (más).
Estos últimos días que han sido raros, feos y complicados, sólo estando con mis amigos me siento bien (aunque a veces me autosaboteo y creo dramas de la nada y cuestiono cosas que no). Y el domingo, que es el único día que no los veo, me cuesta trabajo pasarlo con mi soledad y entonces decido trabajar. Es mi vía de escape. Mi motivo dominical.
No está bien. Pero no sé cómo lograr un "reencuentro conmigo"(¿se entiende esto?). Cómo lograr que los domingos sean un día mas. Un día en el que dormir mucho signifique que estaba cansado o que tenía mucha flojera simplemente y no un síntoma de la depresión. Una señal de que nada me importa y por eso sólo quiero dormir.
Odio los domingos.
Los domingos no tengo nada mejor que hacer que trabajar. No está bien. Por donde se le vea. No es que sea un workaholic sin remedio. No es que me "negreen". Es que es lo único que me ayuda a no pensar demasiadas cosas que, si lo hiciera, indudablemente me llevarían a deprimirme (más).
Estos últimos días que han sido raros, feos y complicados, sólo estando con mis amigos me siento bien (aunque a veces me autosaboteo y creo dramas de la nada y cuestiono cosas que no). Y el domingo, que es el único día que no los veo, me cuesta trabajo pasarlo con mi soledad y entonces decido trabajar. Es mi vía de escape. Mi motivo dominical.
No está bien. Pero no sé cómo lograr un "reencuentro conmigo"(¿se entiende esto?). Cómo lograr que los domingos sean un día mas. Un día en el que dormir mucho signifique que estaba cansado o que tenía mucha flojera simplemente y no un síntoma de la depresión. Una señal de que nada me importa y por eso sólo quiero dormir.
domingo, 5 de febrero de 2012
Post número 400: Sueño de espantos
Estaba con mi mamá en algún lugar que no conozco pero que se suponía era la casa de mis abuelos porque por dentro todo parecía como casa de abuelos estándar, con fotos viejísimas de ellos y sus hijos en las paredes y muebles antiquísimos bien cuidados y forrados con plástico para que no se "echara a perder" el terciopelo rojo de los sesentas.
Bueno, el caso es que (entre tantas más incoherencias de mi sueño) tenía el poder de volar (jijiji)) y usaba mis fantásticas habilidades para hacer cosas bien intrépidas como limpiar las ventanas del segundo nivel, o quitar las telarañas del techo, porque la casa de mi abuelos era de esas que los tenían altísimos no sé por qué. Pero ps todas las casas viejitas son así, entonces pues ustedes entienden de lo que hablo.
Total que mi mamá me puso a quitar las cornizas (o los balcones) que eran casi lo mismo. Que se estaban cayendo y ps podía haber accidentes. Porque creo que la casa se iba a vender o algo parecido. Pues así lo hice. empecé a retirar todo el piso del balcón que estaba dañado que era casi todo y aparte se desprendía fácilmente y me daba como cuscús de imaginarme que alguien se cayera ahí porque eran como cuatro metros al suelo.
Ya, ya viene la parte de espantos...
Abrí la ventana para poder limpiar mejor y descubrí una estancia bien padre y completamente cuidada. Como si estuviéramos en los 50's. todo limpio pero igual con decoración marca abuelita. [Yo tenía un "mal augurio" porque esta casa espuria de mis abuelos estaba muy rara. Y además no era la casa de mis abuelos que yo conocí]. Pues limpiando estaba, cuando en eso por la parte de atrás de una cortina vi pasar una sombra malévola que me sacó de onda. Y le dije a todos y no me creyeron y me dijeron que siguiera limpiando.
Como yo soy bien obediente pues seguí limpiando. ¡Y que se cae un cuadro! Pero me hice el que no vio nada (por eso de que los fantasmas fueran como los perros y olieran tu miedo). Y seguía en lo mío. Luego que se cae otro y luego que veo otra sombra y yo ya estaba bien ciscado y no podía limpiar bien ni concentrarme porque las cortinas se movían sin razón y no había viento y luego vi una sombra como de una mano saliendo de detrás de un sillón y al mismo tiempo sentí que una mano me agarraba de la pierna y ¡sopas! que me asusto tanto que me caí y no pude volar más (jijiji).
Nadie parecía creerme y me dijeron que estaba espantado porque mis abuelos habían muerto hace poquito y pues que los extrañaba y así. Entonces me dijeron que fuera a la cocina a tomar agua pa'l espanto y que les hago caso y que entro a la casa. Y que veo más sombras por todos lados y cosas que se movían y me asusté mucho y salí corriendo y gritando. Y tómala que cuando salgo de la casa ya no había nadie afuera. Es más, ya todo era distinto.
Me entró la ansiedad y corrí por todos lados y nada era como antes. Es como si al salir de la casa hubiera salido a 1950 y me daba mucho miedo saber que estaba en una época donde no conocía a nadie y nadie me conocía y nada era como yo lo conocía y me entraba el no-se-qué y me moría de tristeza y las sombras estas malas venían por mí para llevarme a sabe-dónde. Y pues ya
Saquen los diccionarios de los sueños, córranle.
Del archivo
De diario,
Estoy loco,
Histerias e historias,
Insomne,
Verde
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